
Sin ningún afán de prepotencia, tengo que decir que la osadia y la ignorancia de las gentes me resulta, como mínimo, sorprendente. Yo no dudo de las bondades de cada individuo. Se que todos tenemos algo de buenos y algo de perversos, pero "civilización" significa para mi la capacidad del control de esa perversión, en la medida de lo "humanamente" posible. Incluso la mutuación, metamorfosis ó transformación de nuestros instintos más mezquinos y animales.Será el momento en que la sociedad humana se desprenderá definitivamente y sin vuelta atrás del reino animal, iniciando la verdadera historia de la humanidad, no regida por las fuerzas ciegas de la naturaleza, sino por la cultura, la conciencia y la voluntad de los hombres. De lo contrario, seguiremos perteneciendo a ese mundo animal irracional y depredador. Si deseamos seguir formando parte de esta especie, estamos en el buen camino. Por el contrario, si deseamos alcanzar antropologicamente y de forma holística, estados superiores de civilización, es imprescindible el cambio hacia el humanismo.
Salvo numerosas excepciones, que divinizan su individualismo y su vil egocentrismo exacerbado, cual dioses de la depravacion y de la maldad, sin tener en cuenta el derecho a la existencia de los demás, me imagino que cada uno de nosotros desea el bien común y rechaza el hambre y la miseria en el mundo. Por lo que pienso que la repulsa al socialismo no es más que una arrogante ignorancia y una "domesticación" al pensamiento único dogmatizado por el capitalismo, que no da lugar ni a la reflexión. La consecución de ese otro mundo tiene caminos que divergen diametralmente de nuestra actual sociedad, sumida todavia en la explotación del hombre por el hombre. Empeñada en tratar al individuo como animal de carga, como exclavo de intereses oscuros y egoistas, como "clase social" considerada bestia domesticable al servicio de ese gran capital "irracional" que trata de dominar al mundo.
La controversia surgida recientemente con uno de mis interlocutores, donde exponía de forma (lo siento para mi jocosa y ridícula) simplista que el socialismo es la participación en el fracaso, ante la falta del estímulo personal propiciada por su filosofia, (supongo que se referia a la ausencia de contienda hostil, enfrentamiento, desencuentro y competencia individual tan idolatrada en el capitalismo), dejaba en evidencia su desconocimiento en la materia. Sin saberlo, y atribuyendoselo al socialismo, hablaba, sin embargo, de capitalismo, donde exclusivamente tiene cabida el exitoso, el rico, el violento, el poderoso. A los demás trata de amedrentarlo, de insuflarles el miedo, el desaliento, el desanimo, y la desmoralización . Pero, francamente, mi interlocutor no sabia de lo que hablaba. Precisamente ante esta situación, a la que frecuentemente me veo enfrentada y supongo que vosotros tambien, por si fuese de vuestro interés, y por compartir experiencias, escribo este artículo. Pero veamos:
QUE ES EL SOCIALISMO?.
El Socialismo es un filosifia de la historia del hombre de carácter optimista.
El Socialismo es un sistema más desarrollado, es socialmente superior.
Es un modelo que propugna la socialización de los medios de producción donde el estado es dueño del patrimonio productivo y su administración es de orden colectivista puede ser no-estatal (propiedad comunitaria en sentido amplio) o estatal (nacionalización mediante planificación central burocrática, ), además de repartimiento de bienes, intereses, etc., por igual. En el sistema socialista las relaciones sociales de producción se enfocan en la base de la propiedad social colectiva de los medios productivos, anulando así (en concepto) las clases sociales tan marcadas como las del modo capitalista y la apropiación excesiva del trabajo producto de la explotación laboral, quedando así por hecho la desaparición de la lucha de clases; por lo tanto se caracteriza por un control consciente de la sociedad como un entero (colectividad) sobre las funciones económicas integrantes de su estructura social. El socialismo como tal, nace a partir de ideas y escritos de distintas propuestas que estaban en la búsqueda de un sistema menos voraz y mas justo, en la búsqueda del bien común e igualdad social. Una sociedad basada en la lucha individual por la supervivencia jamás puede ser una sociedad socialista. El socialismo implica alcanzar un nivel planificado de producción por el que esta disputa individual desaparece y con ella la verdadera prehistoria de la humanidad.
Alcanzar ese nivel de progreso sólo puede venir de la mano de la realización democrática de la economía planificada, la propiedad social sobre los medios de producción, liberando la producción de los límites de la propiedad privada. Este primer paso que es la planificación de la economía primero en un país y luego a una escala más amplia, sólo puede producirse con la implantación del socialismo, como sistema de desarrollo de la sociedad en todos sus sentidos . Existen las condiciones objetivas para el progreso de la humanidad a niveles sin precedentes y también existen las condiciones sociales y políticas para su consecucion. Pero, de igual manera que en el pasado, el triunfo de los procesos revolucionarios no está garantizado de antemano, es un proceso vivo que depende de muchos factores pero especialmente de la existencia de partidos revolucionarios con un programa claro basado en la propiedad o posesión democrática de los sistemas de producción, su control administrativo por parte de los mismos productores o trabajadores y del control democrático de las estructuras políticas civiles por parte de los ciudadanos, en muchas ocasiones a través de los métodos de propiedad colectiva o la propiedad estatal. Por ello el socialismo se asocia, a ideas que van a la búsqueda del bien común y a la igualdad social.
En este sistema se benefician la mayorìa de la poblaciòn con mejores ingresos, mejores escuelas, niveles de educaciòn, etc. La especialización internacional del trabajo y la concentración de la producción a escala mundial permitiría, con una economía planificada globalmente, satisfacer inmediatamente las necesidades de la población de todo el planeta. Seguramente la producción de carne de Brasil y Argentina, en pocos años, podría satisfacer las necesidades de todo el mundo, por poner sólo un ejemplo. La enorme capacidad productiva existente ahora se convierte bajo el capitalismo en una situación absurda: por un lado millones de personas desempleadas y por otro, las que tienen la suerte de trabajar, sobreexplotación salvaje. Todo eso para que una ínfima minoría siga manteniendo su lujosa vida multimillonaria. Esta es la lógica del máximo beneficio para unos pocos, mientras la inmensa mayoria pasa calamidades, o se muere de miseria y de hambre. En una economía mundial planificada, en la que se sacara partido de la especialización alcanzada en los diferentes países y la capacidad productiva global, lo que bajo el capitalismo se considera como un "exceso" de producción, se convertiría en una satisfacción inmediata de las necesidades básicas, la reducción inmediata de las horas de trabajo y el trabajo en condiciones dignas para todo el mundo.
La planificación de la economía sólo se puede hacer efectiva con la expropiación de los grandes medios de producción y de la banca, ahora en manos de los capitalista,. todos los medios de producción serían propiedad de todos los trabajadores, con independencia del puesto que cada trabajador, individualmente, ocupara en la producción. La planificación tendría un criterio, un objetivo: incrementar globalmente la calidad de vida de toda la humanidad, empezando por las necesidades más inmediatas y continuando por las nuevas necesidades que indudablemente surgirán en una sociedad de este tipo donde, por fin, el acceso a la cultura y a la ciencia será masivo. La eficacia de la economía planificada dependerá de dos factores: el control y la participación democrática de todos en la gestión y toma de decisiones y también en el grado de centralización del plan, es decir, de su capacidad de aprovechar los recursos existentes considerando todas las ramas de producción de todos los países (o el máximo posible de ellos). Eso no ocurre así en el capitalismo porque en este sistema lo que prima es el beneficio individual e inmediato. El obstáculo para que eso sea una realidad es la naturaleza del sistema capitalista donde el fin de la producción no es satisfacer las necesidades sociales sino el afán individual de beneficios de los capitalistas. Los problemas sociales no se derivan de la insuficiencia del desarrollo económico sino de la propiedad privada de los medios de producción.
La actual fase del capitalismo es de declive y decadencia. ¡Es ya incapaz de explotar a los explotados! El desempleo masivo unido a la generalización del empleo precario y la incapacidad del sistema de garantizar el futuro a la actual generación de jóvenes son, por sí mismos, una prueba de que el capitalismo ya no sirve, que es un sistema socialmente caduco.
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La contradicción más importante de la situación actual es que las principales organizaciones de los trabajadores están dominadas por el reformismo, que no tienen una alternativa al margen del sistema capitalista.
Mientras que en las sociedades anteriores al capitalismo se podría justificar la existencia de una capa minoritaria y ociosa de la población, que vivía del trabajo excedente producido por la mayoría, para que dispusiera de tiempo para hacer ciencia, tecnología, filosofía, cultivar las diversas artes, y así poder hacer avanzar la sociedad sobre las espaldas de millones de hombres y mujeres explotados y oprimidos, bajo la moderna sociedad capitalista ya no existe ninguna justificación para que esto continúe así.
Al igual que ocurrió con el sistema esclavista y con el sistema feudal, el sistema capitalista, si bien ha jugado un papel tremendamente revolucionario, se ha convertido ya en un sistema agotado, caduco y obsoleto que amenaza con conducir a la humanidad hacia la barbarie, y al que es preciso sustituir por un sistema social superior: el socialismo.
El socialismo se identifica por su compromiso por la paz y la cooperación entre los pueblos, el derecho universal al trabajo digno, la realización de los derechos sociales y políticos y se inspira en una sociedad que respeta los valores humanos, sin discriminacón de razas ó religiones, en igualdad, dignidad, solidaridad y justicia..
Extraordinario análisis ideológico de lo que es el socialismo en contraposición del sistema de explotación capitalista. Este articulo podría servir de base para unas jornadas de formación que tanto se necesitan hoy en día.
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