XXXI Marcha a Rota

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miércoles, 6 de julio de 2011

EL FMI EXIGIRÁ A SU NUEVA DIRECTORA, CHRISTINE LAGARDE, BUENA CONDUCTA SEXUAL Y LE SUBIRÁ EL SUELDO UN 11%


Miércoles, 06 de Julio de 2011 10:07 inSurGente.org Internacional - Mundo

La sucesora de Strauss- Kahn deberá tener mayor reparo en sus actos, incluso en los sexuales. 30.000 euros por mes de salario la contemplarán.

El FMI exigirá a su nueva directora gerente, Christine Lagarde, unos estándares de conducta y ética más exigentes que a su predecesor, Dominique Strauss-Kahn, aunque también le pagará un 11 % más, 467.940 dólares al año.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha difundido los términos del contrato que ha suscrito con la ex ministra francesa de Finanzas, quien hoy precisamente asumió el cargo como nueva responsable del poderoso organismo multilateral.

En el contrato se especifica que la sucesora de Strauss-Kahn -quien dimitió tras ser acusado de un ataque sexual a una empleada de un hotel- deberá seguir “los más altos estándares de conducta ética”, con “integridad, imparcialidad y discreción”, y deberá evitar cualquier “apariencia de conducta inapropiada”.
AFP

martes, 14 de junio de 2011

ACUERDO DE LA OPEP EVITA DESORDEN MUNDIAL





Un articulo de Rafael Contreras

11 de junio de 2011, 07:46Por Rafael ContrerasLa Habana, 13 jun (PL).

En afán de mantener la unidad del grupo, la OPEP acordó esta semana en Viena mantener intacta su producción de crudo en 24 millones 800 mil barriles diarios para evitar cualquier desorden en el mercado mundial. Tras intensas negociaciones y contactos, los 12 integrantes del cártel decidieron mantener por encima de los 24 millones de unidades, su programa de extracción del combustible, el cual existe desde el 1 de noviembre de 2007. A partir de esta fecha se estableció una estrategia de recortes, aumentos o producciones fijas para equilibrar el mercado.

El convenio involucra a Arabia Saudita, Indonesia, Argelia, Kuwait, Libia, Nigeria, Venezuela, Gatar, Iraq, Ecuador, Irán, y Emiratos Árabes Unidos, miembros del organismo fundado en 1945 para hacerle frente a las maniobras de especulación de Occidente sobre los precios del hidrocarburo en el mercado internacional.

En las jornadas previas al encuentro ministerial que duró dos días, intensas presiones por parte de los grandes países consumidores, se sucedieron sobre los miembros de la OPEP, en una ofensiva encabezada por Estados Unidos ante la amenaza de un repunte de la inflación debido al encarecimiento de los energéticos.

Como parte de esas operaciones, varios funcionarios norteamericanos Y británicos realizaron días previos al encuentro recorridos por naciones miembros de la OPEP y productores independientes, en un periplo que incluyó Kuwait, Argelia, Noruega y Arabia Saudita, entre otros.

En la práctica, los analistas advirtieron que con mantener intacta la producción del cartel se busca la estabilidad en los precios sobre los 100 dólares el barril y tratar de lograr sin cambios las reservas en el mercado ante el invierno. Occidente quiere que la OPEP aumente los niveles productivos del llamado oro negro para lograr bajar los precios a mínimos de 45 billetes verdes por la unidad de 157 litros.

Desde el 1 de febrero de 2008, la cuota conjunta de 10 de los 12 países miembros (todos menos Iraq y Angola, que no participan en el sistema de recortes y aumentos de la oferta) es de 24,8 millones de barriles diarios (mbd).Pero el grupo bombea actualmente en la práctica unos 26,7 mbd, 900 mil por encima de la cuota fijada, por indisciplina de algunos productores que en ocasiones violan los acuerdos de la organización.

La decisión de la OPEP de mantener firme su política extractiva, cogió por sorpresa a Occidente que esperaba cambios que contribuyeran a bajar los precios del hidrocarburo, donde hasta el fin de semana el barril era cotizado en Londres a 115 dólares la variedad Brent del Mar del Norte.Estados Unidos y Europa contaban con que el grupo modificaría su oferta en estos momentos.Según fuentes oficiosas, Arabia Saudita, líder de la OPEP por ser el mayor exportador mundial de crudo, accedió con sus socios a enviar un fuerte mensaje de calma a los mercados, donde al concluir la semana el precio del crudo se mantenía inalterable.

Las distintas cotizaciones del petróleo se han estado movimiento hacia arriba por la baja del dólar y la incertidumbre que genera en el mercado internacional la agresión de Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania contra Libia.El aumento del precio se disparó ante versiones de que las reservas estratégicas de Estados Unidos se han visto afectadas en los últimos días, lo que a su vez provocó especulaciones sobre la capacidad de combustible almacenado.

sábado, 11 de junio de 2011

POLÍTICA, ECONOMÍA Y NEGOCIOS GENERAN "OTRA GUERRA EN LA OPEP"



CAOS EN LA OPEP:

Las revoluciones y contrarrevoluciones de la primavera árabe sembraron la semilla de la maldad el miércoles en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Arabia Saudí perdió las riendas e Irán abortó un aumento de la producción, desbocó los precios del crudo y llenó de incertidumbres la recuperación económica global y el futuro del cártel.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) presume de ser un club a prueba de bombas, capaz de funcionar, alcanzar acuerdos y adoptar decisiones en situaciones tan extremas como la guerra que en la década de los 80 enfrentó a dos de sus pesos pesados: Irán e Irak.

Pero el cártel que reúne a los doce países que controlan el 40 por ciento de la producción mundial de oro negro se enfrenta a un nuevo y colosal desafío: la primavera árabe, cuya oleada de revoluciones y contrarrevoluciones en Oriente Medio y el Norte de África sembró la semilla de la maldad en la reunión que el pasado miércoles mantuvieron en Viena sus ministros.

Las relaciones entre Arabia Saudí e Irán están emponzoñadas desde que los saudíes intervinieran contra la revolución en Bahréin. Igual que están envenenadas las del régimen libio del coronel Gadafi con un Qatar que apoya a los rebeldes.

La reunión fue tensa. Y su desenlace enturbia el futuro de la OPEP, provoca que los precios del crudo se desboquen con la fogosidad de un pura sangre árabe y amenaza la incierta recuperación de la economía planetaria.

La negociación empezó como siempre, y terminó como nunca. Arabia Saudí lanzó en los días previos el globo sonda de que propondría a sus socios aumentar las cuotas de producción (algo que ayer acabó haciendo).

Los analistas y los mercados se relajaron, con la esperanza de que se contuviera la reciente escalada de precios del petróleo. La costumbre dice que al veterano ministro saudí Alí Naimi se le escucha en estas reuniones como palabra de Dios o, mejor dicho, palabra de Alá. Es el líder de facto de la organización. En su buen criterio y en el pro americanismo de su régimen confiaba Occidente.

La conspiración de los 'halcones' (Irán y Venezuela)

Esta vez no le sirvió ni representar al primer productor de la OPEP, ni el respaldo de Kuwait, Qatar y Emiratos Árabes Unidos.

Irán y Venezuela, los halcones del club, orquestaron una revuelta apoyada por Irak, Argelia, Libia, Angola y Ecuador. La reunión terminó sin acuerdo para aumentar la producción. Y pese a una tentativa para convocar una nueva cita dentro de tres meses y volver a evaluar la coyuntura, oficialmente se descartó toda reunión ministerial hasta diciembre. Naimi abandonó la reunión el miércoles confesando que fue "una de las peores".

El West Texas Intermediate o WTI -petróleo de referencia en Estados Unidos- y el Brent -su equivalente en Europa- marcaron sendos máximos intradía de inmediato: 101 y 118,58 dólares por barril respectivamente.

En la víspera, martes, el primero apenas había superado los 98 dólares y el segundo había bajado hasta quedar por encima de los 115. Al día siguiente, jueves, el barril de Brent se encaramó por encima de los 119 dólares, y el de WTI superó los 102 dólares.

Ni uno ni otro mantuvieron ayer las alzas (cedieron un 1,23 y 2,79 por ciento, respectivamente) pero son negros augurios para la economía mundial, cuya demanda de petróleo aumenta tradicionalmente en verano.

Resurge el fantasma de una espiral de precios que, como en verano de 2008, vuelva a coquetear con los 150 dólares por barril. Sería el tiro de gracia a la vacilante recuperación de economías como la estadounidense. Y recalentaría la inflación en el mundo emergente: el motor hasta ahora más efectivo para ir dejando atrás la recesión.

La situación tampoco es alentadora para la OPEP. Si la economía se desinfla, la demanda de petróleo y sus precios se desplomen como en la segunda mitad de 2008, cuando pasaron de coquetear con los 150 dólares por barril a rozar los 30.

elEconomista/InSurGente

sábado, 5 de marzo de 2011

¿QUE SE DEBE HACER PARA CREAR EMPLEO?


Economistas neoliberales vienen afirmando que es preciso llevar a cabo reformas laborales para combatir el desempleo.

Un articulo del profesor de economia Juan Torres López


Los economistas neoliberales, representados en España por lo que trabajan alrededor de FEDEA financiados por la banca y las grandes empresas, vienen afirmando que es preciso llevar a cabo reformas laborales para combatir el desempleo.

Normalmente presentan sus propuestas como si fueran el resultado de análisis científicos rigurosos y fuera de toda duda pero es importante que la ciudadanía sepa que no cuentan con más evidencia empírica que la que tienen otros análisis que proponen fórmulas alternativas para combatir el desempleo. Y, en consecuencia, que siguiendo sus propuestas, como se viene haciendo, es completamente improbable que se pueda reducir la tasa de paro que sufrimos.

Los economistas neoliberales afirman que las instituciones del mercado de trabajo (salarios, mecanismos de negociación, sindicatos, costes de despido, formas de contratación...) son las que determinan que haya más o menos facilidad para crear empleo y que, por tanto, son las determinantes de las tasas de paro existentes. Afirman que en países como España esas instituciones constituyen rémoras que impiden que las empresas contraten a más trabajadores y que, por tanto, hay que reformarlas para hacerlas más flexibles, es decir, menos costosas y más favorables a las estrategias empresariales.

El punto de partida de estas formulaciones es considerar que el trabajo es una mercancía más, y que el paro simplemente refleja un exceso de oferta en el mercado que se puede resolver si se baja el precio del trabajo, el salario. Cuando las instituciones son rígidas o inadecuadas (como entienden que ocurre en España) no se producirá ese descenso del salario y por tanto perdurará el paro. Un paro que estos economistas denominan voluntario porque sería el resultado de que los trabajadores no aceptan otras condiciones más flexibles o menos onerosas para las empresas. Las propias clases trabajadoras, y más concretamente los sindicatos que se suponen que son quienes representan sus intereses, serían los culpable de que hubiese desempleo, de lo cual también deducen que lo deseable sería que la presencia sindical fuese mínima, bien haciéndolos desaparecer o reformando la negociación colectiva para lograr que tengan la menor influencia posible en la determinación de las condiciones de trabajo.

Hace ya uno sesenta años que economistas como Keynes o Kalecki pusieron de relieve que este enfoque contenía errores de partida esenciales y que la evidencia empírica más bien mostraba que eran otros factores los que actuaban como determinantes de la tasa de paro. Pero, pese a ello, los economistas neoliberales siguen manteniendo esas hipótesis, lo que no se puede explicar sino como el resultado de una opción ideológica, legítima, pero ideológica al fin y al cabo y no científica, como siempre quieren hacer creer cuando presentan sus propuestas.

El hecho de que esta tesis haya sido sostenida por los grandes organismos económicos internacionales, por las patronales y por los grandes centros de poder es lo que ha permitido que, pesar de su falta de fundamento científico, se haya convertido en la inspiradora de las políticas laborales y económicas de los últimos años, orientadas, como se sabe a flexibilizar y liberalizar los mercados laborales.

La consecuencia de ello ha sido que, unidas estas políticas a otras igualmente desalentadoras de la actividad económica, no se han podido crear los puestos de trabajo necesarios y, sobre todo, que el empleo generado ha sido más barato y de peor calidad, lo que ha redundado en el incremento de las rentas de capital frente a la salariales.

Recientemente, mientras que los economistas neoliberales continúan insistiendo en sus propuestas de reforma laboral, se acaba de publicar un artículo en el Cambridge Journal of Economics (2011, 35; pp. 437–457) en el que de nuevo se demuestra (en este caso para la experiencia de 20 países de la OCDE incluida España) que la evidencia empírica no da apoyo a sus tesis.

En su trabajo Capital accumulation, labour market institutions and unemployment in the medium run los economistas Engelbert Stockhammer y Erik Klär demuestran que los factores que tienen que ver con la acumulación de capital y con las variables macroeconómicas que actúan sobre el lado de la demanda tienen una influencia mucho más significativa que las instituciones del mercado laboral sobre las tasas de paro a medio plazo.

Se evidencia así una vez más que las propuestas de reforma de los economistas neoliberales no son las más adecuadas para generar empleo y que, por el contrario, lo mejor que se puede hacer para conseguir crear puestos de trabajo es actuar sobre el mercado de bienes y servicios para lograr que haya demanda efectiva suficiente.

La reforma laboral que proponen y que en parte ha aceptado nuestro gobierno no solo no permitirá generar más empleo (en realidad, así lo reconocieron los defensores más honestos de la propuesta) sino que, a la vista de evidencias como las que muestra este artículo, lo que hará será dificultar que se cree a medio plazo.

Las reformas laborales que plantean los neoliberales y aplicadas en los últimos años perjudican a la creación de empleo porque deprimen la demanda efectiva y, por tanto, empeoran las condiciones de la acumulación del capital. Al igual que sucede con la política monetaria que se ha venido llevando a cabo por el Banco Central Europeo y con el conjunto de políticas que han aplicado los gobiernos.Para crear empleo hay que hacer otra cosa, según nos sugieren trabajos empíricos como el que acabo de mencionar. Hay que estimular la inversión productiva, hay que crear capital social y sostener una demanda efectiva potente que principalmente puede provenir de la masa salarial, puesto que las rentas del capital y las más altas tienden a dedicarse al ahorro en mucha mayor proporción y éste, en ausencia de las reformas necesarias del sistema financiero, es absorbido por éste último y derivado hacia la inversión especulativa.

La receta más adecuada para combatir el paro facilitando la generación de puestos empleo es crear condiciones macroeconómicas que dinamicen el mercado de bienes y servicios. Actuar sobre el mercado laboral para abaratar el empleo y para proporcionar condiciones más favorables de contratación para la gran empresa no lo garantiza a medio plazo. Podría ser una buena solución para la empresa considerada aisladamente pero no para el conjunto de ellas y, sobre todo, para las pequeñas y medianas que no disponen de la válvula de escape de los mercados globales.

jueves, 3 de marzo de 2011

MATAR AL CAPITALISMO QUE LLEVAMOS DENTRO


Un articulo de José Antonio Pérez – ATTAC Madrid

El imparable avance de las políticas dictadas por el neoliberalismo se traduce en un sistemático derribo de las instituciones de protección social. Pero la sociedad no podrá emprender una rebelión en toda regla contra estas agresiones mientras la mayoría de los individuos que la componen no arranquen de sí mismos ese afán por la competitividad y el lucro que los ideológos neoliberales han sabido inocular en el alma de las personas. Se trata, en definitiva, de matar al capitalista que llevamos dentro.

No veáis en estas palabras un discurso moralista. Me tengo más bien por materialista, en la línea de Demócrito y Epicuro, y por tanto y en lo esencial, también con la de Karl de las luengas barbas. Si enriquecerse fuera algo factible, y estuviese al alcance de todo el mundo, aunque epicúreamente yo lo tuviera por una solemne pérdida de tiempo vital, no criticaría el auri sacra fames (es mi blog y me pongo pedante cuando me peta). Pero hace años que aprendí que el capitalismo es un juego de suma cero. Esto es, lo que gana uno lo pierde otro. De manera que sólo por la fuerza es posible mantener abierto el casino. Sin embargo, como la fiebre del ladrillo español ha demostrado, de ilusión también se vive… aunque sólo el tiempo en que tarda en caerse el castillo de naipes. Un tiempo inferior a la vida media de cualquier persona.

Los ideológos neoliberales han sabido inocular en el alma de las personas ciertas pasiones que no responden a fundamentos materiales, de los cuales os pondré un ejemplo. En los más de sesenta años que llevo respirando sobre este planeta siempre he habitado en viviendas ubicadas en edificios sin ascensor. Lo cual tiene sus ventajas: ayuda a mantener la forma física y la salubridad cardíaca; y sus desventajas: en caso de incapacidad física congénita o sobrevenida, las escaleras suponen una barrera arquitectónica. Hace un año, la comunidad de vecinos del edificio en el que actualmente vivo, decidió instalar un ascensor en la finca.

Tras instalarse nuestro flamante elevador de cuerpos, que no de espíritus, coincidí en el mismo con una vecina que me hizo partícipe de su entusiasmo ante la novedad tecnológica: “es que ahora nuestras viviendas se han revalorizado mucho y nos darían más dinero por ellas si las quisiéramos vender”. Yo no tengo gran interés en poner la mía en venta, ya que de hacerlo me encontraría con el problema de tener que comprar otra. Y más vale lo malo conocido. Pero me quedé altamente sorprendido por el análisis ascensional de esta señora, que apreciaba más la teórica revalorización de la finca con el nuevo artefacto mecánico que la mayor calidad de vida que éste aporta directamente aliviando el esfuerzo de subir equipajes pesados o la bolsa de la compra diaria. Sobre todo, cuando el inexorable paso de los años haga flaquear el vigor de nuestras piernas.

Esta distorsión de la realidad la expresó certeramente el poeta Antonio Machado en su celebérrimo dictum: “es de necios confundir valor y precio”. Algunos, a título individual, tal vez podamos escapar de la opresión del Establecimiento, como el partisano de Leonard Cohen (I was cautioned to surrender / this I could not do/ I took my gun and vanished). Pero la sociedad no podrá emprender una rebelión en toda regla contra estas agresiones mientras la mayoría de los individuos que la componen no arranquen de sí mismos ese afán por la competitividad y el lucro que los ideólogos neoliberales han sabido inocular en el alma de las personas. Se trata, en definitiva, de matar al capitalista que cada uno de nosotros lleva dentro.

No digo que nazcamos con esa impronta congénita, pero sí somos educados en los valores del capital. Aceptamos forzosamente las leyes del capitalismo, ya que son las aplicadas por el Establecimiento formado por la conjunción de los intereses de las élites que monopolizan los recursos del Estado y del Mercado. Pero ¿por qué si tenemos cuatro duros nos metemos a inversionistas? Sin reparar en que, tarde o temprano acabaremos perdiendo en este juego de suma cero.

Un juego al que se prestaron los particulares que compraron casas para venderlas sin escriturar cuando su precio había subido un 20%. Fue una histeria colectiva alimentada por el sector financiero que concedía créditos baratos sobre viviendas sobrevaloradas. Pero cuando la burbuja pinchó, la banca siempre gana, y expropia a los hipotecados que no pueden pagar, subasta los pisos por un precio más bajo y los deudores quedan en la impresentable situación de quedarse sin casa y seguir debiendo al banco la diferencia entre el precio de subasta y el de la hipoteca.


Por cierto, los grupos parlamentarios de PSOE y PP han confirmado hoy mismo en el Pleno del Congreso de los Diputados su rechazo a tramitar una proposición de ley de IU e ICV que reclamaba cambiar la legislación hipotecaria para obligar a las entidades a aceptar que con la entrega de la vivienda sea suficiente para cancelar el préstamo.

Otro ejemplo nítido lo proporciona el papel de los sindicatos en los fondos de pensiones.
Se podría entender que hubiera un Fondo Nacional de Pensiones en cuya gestión participaran los sindicatos entre otras instituciones. Pero Comisiones Obreras y la Unión General de Trabajadores llevan años pactando, en empresas y en el sector público, fondos privados de pensiones gestionados por los bancos. Entre ellos, el BBVA, que es el que subvenciona a Barea y resto de inoculadores de ideología neoliberal sus apocalípticas previsiones sobre el colapso del sistema público de pensiones.

Invertir en fondos de pensiones no sólo está demostrando no ser un buen negocio en términos de rentabilidad y seguridad de la inversión. Tampoco desde un punto de vista social parece aportar grandes ventajas.

Cuando las empresas necesitan capital para ampliar sus horizontes productivos acuden a los bancos y al mercado de valores para obtener ese capital. Pero la extendida idea de que la inversión privada se traduce finalmente en la creación de empleo no siempre resulta ser cierta. Las principales inversiones que realizan las empresas se destinan a la adquisición de bienes de equipo que, por su propia naturaleza, resultan antagónicos al empleo humano. Resulta irónico que los trabajadores, con su esfuerzo ahorrador invertido en Bolsa, sean sin saberlo quienes financian las inversiones en capital que, poco tiempo después, permitirán que las empresas para las que trabajan lleven a cabo una reducción de plantilla.

El vergonzoso Pacto para la Precarización de las Pensiones Públicas (PPPP) firmado entre sindicatos y Gobierno es el último (last but not the least) episodio del proceso de instauración en España del Estado del Malestar. Se ha querido explicar como una imposición de los mercados que financian nuestra deuda pública y privada. Pues bien, una considerable porción de esos mercados corresponde a los fondos de inversión de pensiones privadas. Con lo que se produce la perversa paradoja de que fondos de pensiones alimentados con dinero de trabajadores de otros países presionan para que se precaricen las pensiones públicas españolas.

martes, 25 de enero de 2011

2011 EL AÑO EN EL QUE VIVIREMOS PELIGROSAMENTE.

La pobreza se extiende como una epidemia.

El aumento de los precios de las materias primas y los fenómenos meteorológicos extremos amenazan la estabilidad global

Un articulo de Michael T. Klare

Era un muchacho pobre de 26 años que trataba de sobrevivir y de pagar por la educación de sus hermanas. Enfrentaba cara a cara casi todos los días y de manera humillante la profunda corrupción del régimen tunecino, en forma de sobornos que no se podía permitir sólo para mantener su pequeño puesto y el poder de una burocracia de impedírselo a su antojo. Frustrado, para protestar, se empapó en gasolina y se inmoló por el fuego (aunque la muerte tuvo lugar días más tarde).

Su nombre era Mohamed Bouazizi; provenía de la ciudad de Sidi Bouzid, de la cual jamás habéis oído hablar; y la suya es una historia terrible. Ahora se le conoce en todo Oriente Medio como el hombre que inició la revolución tunecina e indudablemente formará parte de la historia, junto con Thich Quang Duc, el monje budista que se sentó tranquilamente en una calle de Saigón en junio de 1963, e inició una tormenta de fuego política al inmolarse para protestar contra un gobierno sudvietnamita respaldado por EE.UU.; y Jan Palach, el estudiante checo que hizo lo mismo en la Plaza Wenceslao de Praga en enero de 1969 como reacción ante la invasión soviética de su país. En los tres casos, otros siguieron sus dolorosos ejemplos. En los tres casos la cosa terminó mal, tarde o temprano, para los que estaban en el poder.

En todo el Oriente Medio actual, aumentan las inmolaciones y nerviosos autócratas respaldados por EE.UU. escuchan el estruendo que viene desde abajo, como el de los manifestantes que se dice que corean: “¡Somos los próximos, somos los próximos, Ben Alí, dile a Mubarak que es el próximo!”

Tras los eventos de Túnez, como en los recientes disturbios en Argelia, Jordania y otros sitios, está el creciente coste de cosas indispensables para la gente. En Argelia, los jóvenes manifestantes que incendiaban edificios también coreaban: “¡Traednos azúcar!”.

Como señala Michael Klare, colaborador regular de TomDispatch y autor reciente de Rising Powers, Shrinking Planet, hemos entrado en la era de las revueltas por los recursos, y no hay vuelta atrás. Tom

El año que viviremos peligrosamente

El aumento de los precios de las materias primas y los fenómenos meteorológicos extremos amenazan la estabilidad global

Michael T. Klare

Preparaos para un año escabroso. Desde ahora los precios en aumento, las fuertes tormentas, las graves sequías e inundaciones y otros eventos inesperados pueden causar estragos en el tejido de la sociedad global, produciendo caos e inquietud política. Comencemos por un hecho simple: los precios de los alimentos básicos ya se acercan o exceden de sus niveles máximos en 2008, el año en el qu estallaron fuertes disturbios en docenas de países de todo el mundo.

Por lo tanto no es sorprendente que los expertos en alimentos y energía comiencen a advertir de que 2011 podría ser el año en el que viviremos peligrosamente, y lo mismo podría ser en 2012, 2013, etc., en el futuro. Hay que añadir los costes disparados de los granos que mantienen viva a tanta gente empobrecida, un aumento similar de los precios del petróleo -que de nuevo se acercan a niveles no vistos desde los meses de punta de 2008–, y ya se pueden escuchar los primeros ruidos del peligro inminente de que colapse la débil recuperación económica. Y esos crecientes precios de la energía agregan más leña al descontento global.

Los precios de los alimentos, combinados con inmensos niveles de desempleo juvenil y una profunda desconfianza hacia gobiernos autocráticos y represores, han provocado disturbios y protestas masivas en Túnez que, para sorpresa del mundo, expulsó al presidente dictador Zine al-Abidine Ben Alí y a su corrupta familia. Y muchas de las tensiones sociales evidentes en ese país están presentes en todo Oriente Medio y en otros sitios. Nadie puede predecir dónde ocurrirá la próxima explosión, pero con el continuo aumento de los precios de los alimentos y otras presiones económicas, parece inevitable que haya más levantamientos.

Puede que sean las primeras revueltas por recursos que capten nuestra atención, pero no serán las últimas.

En pocas palabras, los modelos de consumo global comienzan ahora a desafiar los límites de los recursos naturales del planeta. Las poblaciones siguen aumentando y de Brasil a India, de Turquía a China, también aparecen nuevas potencias. Con ellas viene la avidez por una vida más semejante a la estadounidense. No es sorprendente que la demanda de materias primas básicas esté aumentando significativamente, incluso mientras los suministros disminuyen en muchos casos. Al mismo tiempo el cambio climático, que en sí es un producto del uso desenfrenado de la energía, se agrega a la presión sobre suministros, y los especuladores apuestan a una tendencia progresivamente peor de la situación. Si se suman todos estos factores, el camino futuro aparece cada vez más escabroso.

Paneras sin pan

Comencemos por los alimentos, la materia prima más importante y volátil. Los precios de los alimentos disminuyeron en octubre de 2008, después del comienzo de la crisis financiera global, pero parece que fue una anomalía. El índice global del precio de los alimentos de diciembre de 2010, elaborado por la Organización de Agricultura y Alimentos (FAO) de la ONU, llegó a un récord de 215, un punto más que en la primavera de 2008. (En ese índice, basado en un “paquete” de alimentos básicos, una base de 100 representa los precios medios del período 2002-2004.) De hecho, algunos productos alimentarios, incluidos el azúcar, aceites comestibles y grasas, se venden ahora a precios sustancialmente superiores a los de 2008; otros, incluidos los productos lácteos, granos, y carne, se acercan peligrosamente a niveles récord.

Al comenzar el año 2011, los expertos en alimentos temen que, en pocos meses, los precios de los alimentos básicos aumenten por encima de umbral de 2008 y permanezcan allí, causando extremas penurias a gente pobre en todo el mundo. “Estamos a un nivel muy elevado”, dijo, preocupado Abdolreza Abbassian, economista de la FAO. “Estos niveles condujeron en el período anterior a problemas y disturbios en todo el mundo”.

Abbassian y sus colegas están especialmente preocupados por el aumento del coste del maíz, el arroz, y el trigo, los cultivos principales para miles de millones de personas en muchos de los países más pobres. Según la FAO, a finales de 2010, los precios internacionales de maíz y trigo ya se acercaron a su nivel máximo de 2008 (unos 260 y 340 dólares por tonelada métrica, respectivamente).

Los analistas atribuyen el aumento en los precios de granos a la creciente demanda en las naciones desarrolladas y en desarrollo, junto a una serie de eventos catastróficos relacionados con el clima y la especulación por parte de los inversores. Una extrema sequía y feroces incendios destruyeron el verano pasado un gran porcentaje de la cosecha de trigo en Rusia y Ucrania, mientras fuertes inundaciones en India y la inundación de un 20% de Pakistán dañaron partes importantes de la producción de granos de esos países. Al mismo tiempo, un clima inusualmente cálido y seco limitó la producción en una serie de áreas agrícolas cruciales.
Lo que hace tan preocupante el panorama actual son las señales de que la severidad y la frecuencia de sucesos meteorológicos extremos parecen estar aumentando. Sólo en las últimas semanas varios sucesos semejantes apuntan a serios problemas de suministro en el futuro. Los más significativos han sido las lluvias e inundaciones sin precedentes en Australia, que sumergieron un área más del doble de tamaño que California, causando estragos significativos en los cultivos de trigo. Australia es uno de los principales productores de trigo del mundo.

Condiciones inusualmente secas en la región central de EE.UU. y Argentina también sugieren futuros problemas en la producción de granos y maíz. Es demasiado temprano para predecir el tamaño de las cosechas de granos y maíz de este año, pero muchos analistas advierten de que habrá una escasez de suministros, junto con altísimos precios.

Los analistas de las tendencias dominantes y los funcionarios gubernamentales se muestran reacios a atribuir este atropellamiento de sucesos climáticos extremos al calentamiento global.

Inmensas variaciones en las precipitaciones pueden ser normales, especialmente en sitios como Australia, susceptibles a oscilaciones de la temperatura del océano como El Niño/La Niña, y los políticos temen asumir la responsabilidad de un problema tan masivo como el cambio climático.

Pero la teoría del cambio climático ha sugerido hace tiempo que la tendencia al calentamiento –2010 empató con 2005 como año más caluroso registrado y nueve de los diez años más calurosos han tenido lugar en la última década– vendrá acompañada por un aumento en la frecuencia y severidad de las tormentas. Es difícil escapar a la conclusión de que los recientes sucesos, incluidas las inundaciones australianas, están vinculados al aumento de las temperaturas globales.

Vuelve la crisis de la energía

Los crecientes precios de los alimentos están siendo impulsados por inversiones especulativas así como por el aumento del precio del petróleo. En parte como respuesta a la disminución del valor del dólar, algunos inversionistas están colocando su dinero en futuros alimentarios (junto con el dólar y la plata) como un seguro especulativo. Al mismo tiempo el precio del petróleo se mueve hacia la marca de 100 dólares, haciendo que sea cada vez más rentable para los agricultores que pasen de la producción de maíz para el consumo humano a producirlo para fabricar etanol, lo que a su vez reduce la cantidad de superficie agrícola dedicada a los alimentos básicos. El petróleo tendría que caer por debajo de 50 dólares por barril para que el cultivo de maíz como producto alimentario sea competitivo con la producción de etanol –y no es probable que eso suceda-. Por lo tanto, incluso si se produce más maíz este año, habrá menos disponible para fines alimentarios y el precio de lo que quede tenderá a subir.

El precipitado aumento de los precios del petróleo ha sorprendido a los expertos. No hace mucho, el Departamento de Energía de EE.UU. (DoE) proyectaba una banda de fluctuación de precios entre 70 y 80 dólares por barril en 2011, pero al comenzar el año el petróleo ya empezó a venderse a más de 90 dólares el barril y algunos analistas predicen que llegará a 100 dólares antes de fin de año. Algunos hablan incluso de 150 dólares el barril y de precios de gasolina en la gasolinera de 4 dólares o más. Si los precios suben por encima de 100 dólares, los gastos de consumo globales podrían sufrir otra caída vertical.

“Los precios del petróleo entran en una zona peligrosa para la economía global”, dice Fatih Birol, economista jefe de la Agencia Internacional de Energía (IEA). “Las facturas por importación de petróleo se están convirtiendo en una amenaza para la recuperación económica”.

Como en el caso de los alimentos, el creciente coste del petróleo es producto de la creciente demanda, suministro insuficiente e inversiones especulativas. Según las últimas proyecciones de la IEA, el consumo global diario de petróleo en 2011 será de un promedio de 87,4 millones de barriles, un aumento de cerca de dos millones de barriles en comparación con el primer trimestre de 2010.

Gran parte de la demanda adicional proviene de China, donde una nueva clase media compra automóviles a un ritmo récord, así como de EE.UU., donde los consumidores hasta ahora cautelosos vuelven lentamente a sus costumbres de conducción previas a 2008.

En días en los que la industria petrolera vive tasas de producción en decadencia en muchos campos petrolíferos existentes y descubre que es cada vez más difícil aumentar la producción, incluso dos millones de barriles adicionales por día podrían representar una imponente amenaza (y se espera más demanda en los próximos años).

En EE.UU., por ejemplo, se ponen muchas esperanzas en la exploración petrolera en las aguas profundas del Golfo de México y mar adentro en Alaska, pero después del desastre de BP, ésta parece una perspectiva vana. La producción en México y en el Mar del Norte, dos sitios preferidos en los últimos años, enfrenta una aguda disminución, mientras otros productores claves, incluidos los de oriente Medio, se esfuerzan por mantener los actuales niveles de producción en los campos existentes.

Muchos analistas de la energía creen que el mundo se encuentra (o pronto llegará) en el pico del petróleo –el momento en el cual la producción global de petróleo llega a un máximo nivel diario sustentable y comienza una disminución irreversible a largo plazo-. Otros afirman que siguen siendo posibles mayores niveles de producción. Sea cual sea la realidad, en este momento la industria petrolera descubre que cada vez es más difícil, e incluso más costoso, aumentar la producción por encima de los niveles actuales. Esto, combinado, con la insaciable demanda, hace que los precios suban a las nubes.

En estas circunstancias, a los especuladores los vuelve a atraer el mercado petrolero como una apuesta bastante interesante. Tales especuladores ayudaron a aumentar los precios del petróleo a un récord de 147 dólares por barril en 2008, pero huyeron del mercado cuando los precios se derrumbaron al orientarse la economía estadounidense hacia la catástrofe. Ahora vuelven. “Los fondos de alto riesgo y los inversionistas privados están comprando instrumentos financieros vinculados al precio del crudo, y al hacerlo ayudan a aumentar los precios del petróleo”, informó el Wall Street Journal a finales de diciembre.

La mayoría de los analistas espera un aumento de los precios durante esta primavera o verano cuando los automovilistas estadounidenses vuelvan a las calles. “Tendremos una recuperación primaveral que nos llevará a entre 3,10 y 3,50 dólares por galón de gasolina en las estaciones de servicio de EE.UU.”, predijo Tom Kloza, analista petrolero jefe de Oil Price Information Service.
El aumento del precio de la gasolina, a su vez, afectará a los consumidores precisamente cuando muestran señales de volver a abrir sus billeteras. No menos preocupante es que países importadores de petróleo como EE.UU., Japón, y muchos de Europa, se enfrentarán a facturas crecientes por las importaciones de combustible, debilitando aún más unas economías que ya padecen una profunda debilidad.

Según algunos cálculos, los precios del petróleo agregaron otros 72.000 millones de dólares al gigantesco déficit de la balanza de pagos del año pasado. Europa tuvo que pagar otros 70.000 millones de dólares adicionales por el petróleo importado y Japón 27.000 millones. “Es una historia muy significativa”, dice Fatih Birol de la IEA sobre los últimos datos del precio del petróleo. “2010 hizo sonar las primeras campanas de alarma y los niveles de precio de 2011 podrían llevarnos a la misma crisis financiera que vimos en 2008”.

Aumentos de los precios de los alimentos que llevan a disturbios, protestas, y revueltas, crecientes precios del petróleo, un inmenso desempleo mundial y una recuperación colapsada.

Todo parece el conjunto perfecto de condiciones previas para un tsunami global de inestabilidad y turbulencia. Sucesos como los de Argelia y Túnez nos dan sólo una idea de lo que podría parecer ese remolino, pero dónde y cómo volverán a estallar, y de qué forma, es una incógnita.

Pero estamos seguros que todavía no hemos visto cómo podrían ser las revueltas por los recursos que, en los próximos años, podrían alcanzar una intensidad que apenas podemos imaginar en la actualidad.
Michael T. Klare es profesor de estudios de Paz y Seguridad Mundial en el Hampshire College. Su último libro es Rising Powers, Shrinking Planet: The New Geopolitics of Energy (Metropolitan Books).

sábado, 15 de enero de 2011

CHINA JUEGA LA CARTA DEL EURO: MENSAJE "NO SE METAN CON NOSOTROS( O CON IRÁN)


Un articulo de Thomas H. Naylor

Enterrado en la página 3 de la sección de negocios de The New York Times el 7 de enero apareció un confuso artículo con la información de que China se había comprometido a adquirir 6.000 millones de euros en bonos españoles. Lo que el autor no señaló fue que las consecuencias económicas y políticas de un evento semejante podrían ser bastante trascendentales.

China tiene actualmente 2,7 billones [millones de millones] de dólares de reservas de divisas extranjeras, más de 900.000 millones de los cuales toman la forma de deuda del Tesoro de EE.UU. Durante años los críticos de la política monetaria de EE.UU. han argumentado que ante los bajos rendimientos de los valores del Tesoro de EE.UU. y el riesgo de una disminución precipitada del valor del dólar, China podría cancelar sus inversiones en el Tesoro de EE.UU.

Otros afirman que eso no sucederá jamás porque la economía china depende tanto de sus exportaciones a EE.UU., que éstas podrían acabar si China provocara un colapso de la economía de ese país a través de sus acciones.

Mientras tanto, la Casa Blanca sigue acosando a China por su historial de derechos humanos así como por lo que EE.UU. afirma que es el valor inflado de la moneda china, el yuan. Cuando China se negó a permitir que el premio Nobel de la Paz Liu Xiaobo fuera a Oslo a recibir el galardón, China fue sometida a intensas críticas por Washington.

En una serie de recientes visitas a capitales europeas, el viceprimer ministro chino Li Keqiang prometió apoyo chino a las economías de la Unión Europea. Al comprometerse a comprar bonos por miles de millones de euros y a comprometer miles de millones más a acuerdos comerciales basados en Europa, China fortalece uno de sus otros mercados de exportación más importantes y disminuye su dependencia de EE.UU.

Es interesante que los bonos españoles sean la primera inversión gubernamental denominada en euros hecha por China. España es posiblemente el país más independiente de la UE. Su primer ministro, José Luis Rodríguez Zapatero, es el único dirigente en Europa que se atreve a mostrarse firme ante Washington, Tel Aviv, y el Vaticano. El gobierno socialista español es también actualmente el gobierno con más tendencia de izquierdas en Europa.

España tiene importantes intereses estratégicos en Latinoamérica y África, dos partes del mundo donde China quisiera expandir su influencia en su busqueda de petróleo y otros recursos naturales. Apostar por España fue una decisión muy acertada de Pekín.

Creo que hay dos motivos por los cuales Washington no ha sucumbido a la presión israelí para destruir el programa nuclear de Irán. Primero, Rusia podría dañar severamente la economía europea, si cortara el suministro de gas natural a Europa como represalia. Segundo, China podría precipitar el colapso de la economía de EE.UU., si se alejara de los bonos del Tesoro de ese país.

Al intervenir para ayudar a rescatar a la Unión Europea, China demuestra que la amenaza de cancelar sus inversiones en valores del Tesoro de EE.UU. es verosímil.

Lo único sorprendente de la acción de China en Europa es que no haya ocurrido antes. Pero el mensaje de Pekín a Washington es claro: “No se metan con nosotros, o con Irán”.

Thomas H. Naylor es profesor emérito de economía en la Universidad Duke. Es coautor de Downsizing the U.S.A. y de The Abandoned Generation: Rethinking Higher Education y cofundador del Middlebury Institute.

jueves, 6 de enero de 2011

COMO LO POLÍTICO Y LO SOCIAL DETERMINA LO ECONÓMICO

Zapatero en Wall Street.

Este artículo analiza las causas políticas del subdesarrollo social de España y de la crisis económica y financiera actual.

Un articulo de Vicenç Navarro

Este artículo analiza las causas políticas del subdesarrollo social de España y de la crisis económica y financiera actual. El enorme poder de las fuerzas conservadoras en España ha sido responsable de una de las desigualdades sociales más acentuadas en la UE, que ha determinado un enorme endeudamiento de las clases populares así como un acentuado crecimiento de las rentas del capital financiero, invertido principalmente en actividades especulativas. La solución de la crisis requiere unas medidas redistributivas de improbable realización resultado del enorme desequilibrio de fuerzas en la relación capital-trabajo en España excesivamente sesgado a favor del primero.

Los determinantes políticos y sociales de la economía

En una conferencia sobre el futuro de la economía, creo que debe analizarse el contexto político en el que tal economía se ha desarrollado. Ello debiera ayudarnos a entender la relación entre poder político y configuración económica en nuestro país. Esto adquiere incluso mayor importancia cuando queremos entender la relación entre lo social y lo económico, pues ambas dimensiones están determinadas por el mismo contexto político. De ahí que en esta presentación, haré un análisis de la situación social de España (caracterizada por unas enormes desigualdades sociales), analizando las causas de estas desigualdades, que son las mismas que explican el subdesarrollo social y económico de España.

Las desigualdades como causa de nuestros problemas, incluidos los económicos

Según los últimos datos disponibles sobre la distribución de las rentas y de la riqueza en los países desarrollados, España es uno de los países con mayores desigualdades. Mírese como se mire, las desigualdades de renta son de las mayores existentes en la UE-15. Por ejemplo, la renta disponible de la decila superior en España es 10.3 veces mayor que las rentas de la decila inferior, una de las desigualdades más altas de la OCDE (el club de países más ricos del mundo). En Finlandia es 5.6 veces, en Suecia 6.2, en Alemania 6.9, y así una larga lista de países que son menos desiguales que España. Más desiguales son EEUU, 15 veces, y Gran Bretaña, 13.8.
Si en lugar de este indicador consideramos el indicador más utilizado en la literatura económica (el Gini Coefficient), entonces España tiene un coeficiente de Gini de 0.347, uno de los más altos de los países de la OCDE (cuanto más cercana sea la cifra a 1, mayor desigualdad). La gran mayoría de países están por debajo del de España. Algunos, de nuevo EEUU, con 0.408,y Gran Bretaña con 0.360, están por encima, es decir, son más desiguales.

Si en lugar de renta hablamos de propiedad, la situación es incluso peor. La concentración de la riqueza en España es de las más acentuadas en la OCDE. Así, el 10% de las familias (households) posee el 58% de toda la propiedad. En realidad, el 1% de la población de renta superior posee el 18% de toda la propiedad. La gran mayoría de la población tiene escasísima propiedad (como máximo: casa y coche). Como punto de comparación, en Finlandia el 1% de la población más rica posee el 10% de la propiedad, y el 10% posee el 45% de la propiedad. Estados Unidos es incluso más desigual. El 1% de la población más rica posee el 33% y el 10% más rico posee el 71% de la propiedad.

Una consecuencia de estas desigualdades es que a mayor desigualdad mayor nivel de pobreza. Y de ahí que España sea uno de los países con mayor pobreza en la OCDE. El 15% de los niños viven en familias pobres (cuyo nivel de renta está por debajo de la mitad de la mediana de renta del país). De nuevo, la mayoría de países de la UE-15 tienen unos niveles de pobreza infantil mucho más bajos. Dinamarca (el más bajo) 2.4%, Finlandia 3.4%, Noruega 3.6%, Suecia 3.6%, Francia 7.3%, Holanda 9%, Alemania 10.9%,y así un largo etcétera. Gran Bretaña 16.2% y EEUU 21.7% tienen mayor pobreza.

Pero es un error ver las desigualdades como un fenómeno que afecta sólo a los extremos, es decir a los ricos y a los pobres. Nos afecta a todos.

¿A qué se deben estas desigualdades?

Existe el peligro en estos análisis económicos de ver estas desigualdades como consecuencia, primordialmente, de factores económicos y demográficos (tales como la globalización económica, la estructura demográfica, los distintos niveles de formación y educación, entre otros) que, aún cuando útiles para entender la evolución de la estructura económica y social, son insuficientes, porque las causas reales de estas desigualdades son causas políticas, entendiendo como tales las relaciones de poder, entre las cuales, el poder y conflicto de clases sociales son los determinantes.
La relación capital-trabajo continúa siendo central en el análisis de nuestras sociedades. Y su expresión a través del estado es clave para entender cómo estas relaciones de poder se reproducen. Fue el gran pensador de la socialdemocracia sueca, y uno de los intelectuales más influyentes en políticas públicas y sociales en el mundo anglosajón, el profesor Walter Korpi, del Instituto Karolinska de Suecia, que en su excelente libro The Democratic Class Struggle (desgraciadamente nunca traducido al castellano) estableció la lucha de clases como la variable más importante para entender nuestras sociedades, incluyendo nuestras economías.
Fíjense que los países que están siendo más afectados por la crisis actual en la Eurozona son países con enormes desigualdades, tales como los países PIGS, cerdos en inglés (Portugal, Irlanda, Grecia y Spain). Estos países son los países que tienen mayores desigualdades sociales en la Eurozona, como consecuencia de haber estado gobernados durante más tiempo desde la II Guerra Mundial por regimenes fascistas o fascistoides (España y Portugal) y regimenes autoritarios de la derecha más reaccionaria (Grecia e Irlanda), causa de sus enormes desigualdades y de sus dificultades actuales.

Las causas políticas del subdesarrollo social de españa y sus grandes desigualdades

En España la causa del subdesarrollo social y del enorme crecimiento de las desigualdades se basa predominantemente en tres hechos. Uno, es la dictadura fascista, enormemente represiva (según el profesor Malekafis, Catedrático de Historia Europea, y uno de los mayores expertos en fascismo en Europa, por cada asesinato que cometió Mussolini, Franco cometió 10.000), y que careció de sensibilidad social. Era una dictadura de clase en frente de la clase trabajadora, y cuando el dictador murió, España se gastaba en su estado del bienestar sólo un 14% de su PIB. El promedio de los países que más tarde constituyeron la Unión Europea de los Quince (UE-15) era ya el 22% del PIB. Este enorme retraso social era la causa del enorme retraso económico de España.

La transición de la dictadura a la democracia no fue una rotura, sino una continuación del estado anterior, indudablemente enriquecido con el principio de soberanía popular (reconocida en la Constitución Democrática), pero con un claro dominio de aquel estado por la nomenclatura del estado anterior, que mantuvo un estado muy poco redistribuidor, con claras insuficiencias en la progresividad de su política fiscal, que determinó un estado del bienestar muy insuficiente, y ello a pesar de los indudables avances que se hicieron en la época del gobierno socialista (1982-1996).

La otra causa de las elevadas desigualdades es la manera como se realizó la integración de España a la UE y a la Eurozona, lo cual se hizo a base de aumentar el déficit de gasto público social por habitante entre España y el promedio de la UE-15. He escrito extensamente sobre este punto (ver mi libro El subdesarrollo social de España. Causas y consecuencias. Anagrama. 2006), mostrando que la reducción del déficit público del estado (necesario para alcanzar el criterio de Maastricht, que era que tal déficit no podía ser superior al 3% del PIB) se hizo a costa de reducir el gasto público social, primero en términos absolutos, en la etapa 1993-1995, y más tarde en términos relativos (del 1995, último año del gobierno PSOE, al 2004, último año del gobierno PP) permitiendo un crecimiento del gasto público social mucho más reducido que el promedio de la UE-15. Ello explica que en el 2004 el déficit social de España (medido por la diferencia de gasto público social por habitante entre España y la UE-15) fuera mayor que en 1993. Como consecuencia, las desigualdades eran también mayores en 2004 que en 1993, puesto que el gasto público social es una de las intervenciones más reductoras de desigualdades en España.

Una tercera causa de las desigualdades era la política fiscal (que aumentó su regresividad en el periodo 1993-2004) resultado del descenso de los impuestos directos (durante la alianza PSOE-CiU en el periodo 1993-1996, PP-CiU en 1996-2000 y gobierno PP en 2000-2004), y de la desregulación del mercado laboral (con notable descenso del porcentaje que las rentas del trabajo supusieron sobre las rentas totales). El proceso de acumulación de capital se basó en unos salarios bajos, en una política fiscal regresiva, y en un escaso desarrollo del estado del bienestar español. Los datos que he publicado en otros estudios, así como las investigaciones del Observatorio Social de España (ver los volúmenes I, II y III de la Situación Social en España) avalan claramente esta interpretación de lo acaecido.

Las causas sociales de las crisis actuales

El descenso de las rentas del trabajo llevó a un enorme endeudamiento de las familias españolas, que pudo sostenerse debido al elevado precio de la vivienda, que era el aval para conseguir el crédito. Pero cuando el mercado inmobiliario explotó, las familias, profundamente endeudadas, tuvieron que enfrentarse con un problema grave. En términos económicos, ello supuso un bajón enorme de la demanda, y como resultado de ello, una enorme reducción del crecimiento económico. Y el estado español también vio aumentar su déficit, como consecuencia del descenso de la actividad económica (el 50% de tal déficit se debió a esta causa), de la disminución de impuestos (el 40%) y del aumento del gasto público (sobre todo en seguro de desempleo) para estimular la economía (sólo un 10%).

Por otro lado, la enorme concentración de las rentas del capital (que se consiguió a costa de las rentas del trabajo), fue responsable del comportamiento especulativo de la banca, estableciendo el complejo bancas-inmobiliarias-construcción, que fue el motor del mal llamado milagro español de creación de empleo. La banca española estaba, a su vez, profundamente endeudada con la banca alemana y francesa que poseían el 62% de la deuda bancaria exterior.

Periodo 2004-2010

El gobierno socialista hizo reformas sociales novedosas e importantes. Y el gasto social aumentó significativamente. Pero –y es un gran pero- el crecimiento del gasto público social no fue resultado de una mayor carga impositiva, dentro de una política fiscal más progresiva (en realidad, la regresividad aumentó en el periodo 2004-2010), sino de un notable crecimiento económico. Es más, las enormes desigualdades de rentas y el peso excesivo de las rentas de trabajo en la contribución fiscal al estado, explica que el descenso de la actividad económica inmediatamente creara, además de un enorme crecimiento del desempleo y una reducción de la ocupación, un notable descenso de los ingresos al estado. El elevado déficit estructural público del estado se debe, en gran parte, a la excesiva dependencia de los ingresos al estado de las rentas del trabajo y escasa aportación de las rentas del capital, aportación que fue incluso más baja, resultado de la disminución de los impuestos llevada a cabo por todos los gobiernos (tanto del PP como del PSOE). Es de una enorme malicia considerar que el elevado déficit se debe al excesivo gasto público (incluyendo el gasto público social). En realidad, España es el país que tiene el gasto público social más bajo de la UE-15, y es el que tiene un porcentaje de la población adulta empleada en los servicios del estado del bienestar más bajo (9%, comparado con 15% en la UE-15, y 25% en Suecia). Y es este bajo empleo en los servicios del estado del bienestar que es, en gran parte, responsable de la baja tasa de población empleada en España. El retraso del estado del bienestar es un obstáculo para el desarrollo económico de España.

¿Qué hay que hacer?

En realidad, las medidas son fáciles de ver. Y se basan en la corrección de lo que se ha hecho mal durante estos años. Y principalmente, corregir las enormes desigualdades, tanto de renta como de propiedad, recuperando la progresividad en las políticas fiscales. Otra intervención es incrementar los ingresos al estado corrigiendo el enorme déficit del gasto público social por habitante del promedio de la UE-15, utilizando el gasto público en la infraestructura social del país, como medida de estímulo de la economía. Una de las causas del subdesarrollo económico es el subdesarrollo social que se refleja en un deficiente e incompleto sector público.

Debiera también facilitarse la integración de la mujer al mercado de trabajo, mediante el desarrollo del 4ª Pilar del Estado del Bienestar que, como se planteó en su inicio, debiera incluir el derecho de acceso a las escuelas de infancia, además de los servicios domiciliarios. Los déficits de recursos humanos debieran cubrirse predominantemente a través de la incorporación laboral de la mujer. Si todos los países de la UE tuvieran el porcentaje de mujeres en el mercado de trabajo que tiene Suecia, habría más mano de obra disponible en la UE que la que se conseguiría con la integración de Turquía en la UE.

Una medida también necesaria para aumentar la productividad debería ser prohibir salarios bajos (bien a través de los convenios colectivos, bien a través de incrementar el salario mínimo), tal como hizo Suecia en las reformas Meidner. La enorme disponibilidad de mano de obra barata (inmigrantes incluidos), ha sido una de las causas de la baja productividad. Y ni que decir tiene, acentuar la formación profesional, el punto más flaco en el sistema educativo español.

Otra medida sería la de garantizar el crédito, primero mediante el establecimiento de bancas públicas (transformando las cajas en bancos públicos) y en segundo lugar, regulando y gravando a los bancos privados, y muy en especial a los fondos especulativos.

Todas estas medidas y otras dependerán a su vez de la correlación de fuerzas en los próximos años. Hoy en España el capital, y muy en particular, el financiero, tiene excesivo poder a costa del capital productivo y del mundo del trabajo. Como decía Walter Korpi en su libro Democratic Class Struggle existen momentos históricos en que tal poder interviene obstaculizando el pleno desarrollo del enorme potencial que tiene la raza humana. Creo que este es uno de estos momentos. Tal futuro podrá desarrollarse si las fuerzas del trabajo pueden recuperar el poder político y social perdido y con ello recuperar el espacio económico. Termino pues estas notas subrayando que me he centrado única y exclusivamente en España, a fin de equilibrar la gran atención que se da, con razón, al contexto europeo y mundial, en donde España existe.

martes, 4 de enero de 2011

JAMES PETRAS Y EL PANORAMA POLÍTICO INTERNACIONAL 2011




El Profesor norteamericano, politólogo, y analista internacional James Petras analizó con CX36 Radio Centenario de Montevideo, Uruguay cómo será el panorama político internacional en 2011.

Petras desgranó los temas de EEUU, Iran, Irak, Afganistan, Israel, Gaza y la casi perpetua crisis capitalista mundial y el papel de Asia, particularmente, China y su posicionamiento estratégico.

a continuación, la entrevista realizada por el periodista, Efraín Chury Iribarne.

Chury: Petras buenos días, bienvenido Petras: Buenos días.
Chury: ¿Cómo te va, cómo va esa tercera página del año? Petras: Bien. Es un momento para refrescar lo que puede pasar en este nuevo año que estamos empezando.

Chury: Muy bien Petras y si te parece bien vamos con los temas tuyos y la proyección que puedes hacer para este 2011
Petras: Muy bien. Primero sobre la situación mundial, para dar una situación más global, yo veo más que grandes cambios unas continuidades, principalmente de la situación precaria en la economía mundial y precisamente la falta de políticas de empleo.

En este sentido creo que cualquier repunte en la economía no está dirigido a superar la desocupación de más del 10% promedio en Europa y Estados Unidos e incluso en algunos países va a ser peor, como en España, Grecia y Portugal para empezar, Irlanda igual y lo que allá podría tocar 15% en Grecia y 20 y pico por ciento en España.

En ese sentido el oeste, los países occidentales, no son el motor fuerza para cualquier recuperación. Lo que va a pasar es que Asia siga siendo el punto dinámico para cualquier estímulo a la economía mundial con sus compras e inversiones.

En este sentido creo que China va a ser un factor importante por aprovechar la situación en el mundo occidental para seguir comprando, invirtiendo en empresas privadas.
Sobre la parte militar, yo creo que las guerras van a seguir tanto en Afganistán como en Irak y en otras regiones. No hay ninguna solución desde el ángulo de un éxito occidental.
Yo creo que la resistencia en estos países es demasiado vinculada a los proyectos populares y nacionales de estos países como para ser derrotada.El principal problema desde el ángulo político es que en los Estados Unidos hay un viraje este año 2011 hacia la derecha.

El congreso se va a derechizar, el señor Obama está orientado a pactar con el congreso derechista, los índices de la prensa financiera son que Obama está decidido a tomar posiciones más favorables al gran capital y sin ningún problema con la izquierda del partido.
Ahora, pasando al escenario mundial podemos decir que en el año 2011 el centro-izquierda y la derecha van a seguir en posiciones opuestas pero con algunas convergencias sobre la política doméstica, con la excepción tal vez de Argentina y Venezuela.

Por ejemplo la tendencia de Evo Morales con el gasolinazo que ya revocó, es aceptar las recetas del neoliberalismo de que deben imponer precios internacionales sobre la mercancía de consumo y energía.

Esta tendencia de adaptarse a las fórmulas neoliberales va a seguir, mientras la derecha independientemente de sus políticas militares o políticas con los Estados Unidos va a seguir buscando mercados en Asia y en otras regiones.

En este sentido hay una convergencia tanto de centro-izquierda y centro-derecha de buscar diversificar sus relaciones económicas, con un gran énfasis particularmente a partir de Brasil hacia la integración económica.

Es aumentar el comercio dentro de América Latina por ejemplo en el Mercosur. Uruguay va a seguir profundizando sus lazos con Brasil particularmente y Argentina.

Y esta tendencia es casi necesaria porque hay un gran mercado, es decir, el mercado interno en América Latina, la integración, va a crecer a partir de la dinámica que viene de Asia.

Mientras más venden a China, más fortalecen los ingresos para invertir y fortalecer las relaciones económicas internas.El más importante cambio desde el ángulo de la estructura, es la introducción de medidas capitalistas en Cuba.

Sin modificar el régimen en su totalidad, Cuba pasa de una economía sumamente estatizada hacia una economía mixta: empresas privadas junto con algunos sectores económicos estatales.
La ampliación del sector privado en la agricultura, el comercio y la pequeña manufactura va a seguir aumentando. Ahora, el punto más peligroso en el mundo actual, es el Medio Oriente, particularmente Israel que representa la más grande amenaza a la paz, no sólo en el Medio Oriente sino para el mundo.

Israel sigue con sus amenazas hacia Irán; sigue bombardeando Gaza; hoy en día recibimos noticias; sigue con la política militarista hacia El Líbano, etcétera.

Y no hay ningún control de los países europeos y Estados Unidos. Hay condenas parciales por ejemplo de la Unión Europea, pero sin consecuencias porque no han tomado ninguna medida ni sanciones para controlar la política militarista de Israel.

Si en un momento de locura deciden atacar a Irán, eso podría detonar una conflagración mundial.Irak sigue siendo muy inestable, incluso yo creo que van a crecer las tendencias de conflicto en Irak y podríamos ver un retiro norteamericano mayor, acelerado, o podremos ver algún refortalecimiento de la posición.

Pero lo que es claro es que la situación en Irak sigue siendo muy inestable. Y la dirección en Afganistán va a continuar como hemos anotado, pero sin ninguna resolución.

El factor más interesante en el próximo año, son los cambios internos que se proponen en China. China, la dirección por lo menos, ha reconocido la gran desigualdad y han iniciado una serie de proyectos de impuestos y de controles sobre la diferencia de ingresos, aumentando los salarios un 20, 25 % para satisfacer las demandas populares y buscar reorientar la producción hacia el consumo interno y no solamente en el externo.

Entonces podremos ver una cosa más social en China, orientada a enfrentar el descontento de la clase obrera particularmente esta tercer generación después de la transición al capitalismo, donde los obreros no están satisfechos con simplemente comprar un televisor; quieren una vida mejor y quieren condiciones de trabajo mejores y vamos a ver este proceso de reformas sociales para tratar de evitar una explosión más allá de la coyuntura actual

Chury: Petras, tú sabes que el rumbo local del Uruguay está basado en este momento sobre una nueva ley de minería que se ha hecho para entregar los yacimientos y las tierras al extranjero y a las multinacionales.

Eso es una cosa clara, hay una multinacional Aratirí que se quedará con 280 mil hectáreas pero hay otros aspectos porque el principal proyecto del gobierno es un proyecto del Fondo Monetario Internacional que es textual del Fondo y es que para privatizar las empresas inventaron lo publiprivado, es decir que los privados puedan quedarse con las empresas del estado.
Ese es el principal proyecto por lo tanto la derechización a que va Uruguay con el gobierno actual es realmente una de las más avanzadas del subcontinente Petras: Si, yo creo que es un proceso que comentamos al comienzo, donde el centro-izquierda está aceptando la idea de que sólo invitando al capital extranjero puede acelerar el desarrollo.

Y esto impone un enorme costo no sólo sobre los recursos naturales sino también implica una cosa muy importante: para atraer a estos capitales y la gran inversión, tienen que garantizar la estabilidad laboral; tienen que garantizar una tasa de ganancia que sea favorable al capital para traerlo.

Y eso implica varias cosas: primero, un aumento de control sobre los sindicatos a partir de la dirección sindical para evitar conflictos, para proyectar una imagen al capital extranjero de que el país es un país que se puede trabajar sin problemas laborales.

Y segundo, implica recortes en las posibilidades de aumentar los programas sociales porque para incentivar el capital extranjero implica una limitación sobre los gastos sociales del gobierno y las inversiones públicas.


Ese es otro factor que va a acompañar esta nueva política. Es algo que debemos anotar también en Brasil porque podría ser un factor importante con el nuevo gobierno que ofrece esta fórmula de asociación pública y privada.

Lo que no se ve en los anuncios es que el capital extranjero, para aceptar una asociación, exige el control sobre la gestión de la empresa.Es decir, las políticas de inversiones, las políticas de extracción de ganancias y limitaciones sobre los impuestos.

Lo que le asignan al público, al gobierno, es manejar las relaciones laborales para que ellos con el conocimiento que tienen de la situación económica-política-social interna, puedan manejar los sindicatos, puedan aplicar las medidas represivas.

Hay una división de trabajo en este tipo de asociaciones donde lo económico, los ingresos, las ganancias, se quedan en manos extranjeras, mientras la parte social o laboral está en manos de los directores domésticos.

Chury: Petras, te pido algunos datos respecto a cuál es realmente la impresión que hay sobre lo que fue la expectativa y la promesa demócrata en la boca de Barack Obama a la luz de la entrada a un nuevo período

Petras: Bueno, como hemos anotado en el sumario presentación inicial, hay todas indicaciones de una profundización de la derechización.

Ya han tenido conversaciones con los nuevos líderes de la derecha en el Congreso y han pactado sobre la política de exoneración de impuestos para los más ricos, los oligarcas, el 5% que va a costarle al Tesoro más de 800 mil millones de dólares.

El problema que tiene Obama en su pacto con la derecha, no es que él no va a aceptar concesiones al capital, sino el problema de la deuda interna y el límite sobre el tamaño de la deuda externa.

Y hay sectores de la derecha que están aterrorizados porque sigue creciendo la deuda externa duplicándose en 10 años.

Ya estamos en trece trillones de dólares y este año tienen que tomar medidas sobre si van a aumentar el tope porque hay un tope ahora sobre el tamaño de la deuda interna y eso va a provocar un debate porque ¿cómo se puede cortar impuestos para los ricos y controlar la deuda?

La única forma es recortar programas sociales porque para compensar las exoneraciones al gran capital y limitar la deuda hay solamente una ruta: atacar la seguridad social, los planes médicos que existen para los pobres y los jubilados, etcétera.

Entonces es un año bastante oscuro porque a pesar de que mucha gente, el público mayoritariamente está contra estas concesiones, el Partido Demócrata no está dispuesto a oponerse o por lo menos tiene insuficientes fuerzas para resistir este nuevo allanamiento que va a hacer la derecha republicana en el congreso a Obama y una minoría o casi minoría de demócratas.

Esta combinación es capaz de imponer estas medidas ultra sobre el país. Y lo mismo pasa con la guerra: a pesar de que el 63 % de la población norteamericana quiere terminar la guerra en Afganistán, Obama con el apoyo de la mayoría republicana y una minoría demócrata, va a seguir la guerra.

Y eso es una indicación de lo que debemos esperar con Obama en este año.

Chury: Por último te quería consultar, ¿el capítulo Irán, cómo cerró el año, cómo es la expectativa?

Petras: Bueno, ese es el punto, la chispa más peligroso que podría pasar porque tanto Estados Unidos como Israel están amenazando a Irán y no ofrecen ninguna concesión consecuente.
El hecho de que Irán está enriqueciendo uranio aunque ningún observador puede decir que están utilizando este uranio para la creación de armas nucleares, pero a pesar de eso Israel está amenazando de atacar a Irán, Estados Unidos apoyando la posición israelita, amenazando.

Y todos sabemos, como el anuncio hoy en día de que Irán tienen misiles que pueden alcanzar todos los pozos petroleros en Arabia Saudita, puede alcanzar a las fuerzas norteamericanas en Irak e incluso según dicen los iraníes pueden alcanzar Tel Aviv también entonces es una situación donde podríamos esperar alguna gran tensión en la región.

En vez de eso hay una oportunidad de sentarse y negociar con Irán. Como Turquía y Brasil le ofrecieron ser mediadores, en este contexto Irán ofrece inspección de sus instalaciones, podríamos visualizar una solución, pero los sionistas que tienen tanto poder en Estados Unidos, no permiten un debate público, reprimen cualquier debate que trate de buscar la paz no sólo entre el Medio Oriente con Irán sino una solución al problema palestino.

Mientras no podamos neutralizar el peso de los sionistas principalmente en Estados Unidos, la situación va a seguir siendo un polvorín.

Chury: Bien Petras, estamos en el final. La próxima semana salimos en diálogo desde California.
Petras: Sí, a las 10 de la mañana de California. Ahora en California son las 6 de la madrugada, en Nueva York son las nueve y en Uruguay son las 12.

Chury: Bueno, si quieres nos quedamos por línea interna así ya lo dejamos arreglado para la semana que viene. ¿Puede ser?

Petras: Sí.

lunes, 20 de diciembre de 2010

¿A QUIÉN INTERESA Y CÓMO SERÍA EL "RESCATE DE ESPAÑA"

Un articulo del profesor Juan Torres López, en la foto.


Cuando se está hablando tanto de la necesidad, de la inminencia o de la posibilidad de un “rescate” de la economía española conviene reflexionar y poner algunas cosas en claro.
Se dice que un grupo de países o instituciones, como podrían ser la Unión Europea o el Fondo Monetario Internacional,”rescatan” a un país cuando le conceden un crédito a pagar en un determinado plazo que le permite cubrir los “agujeros” que por diversas razones (generalmente por acumulación de déficit y deudas) hayan podido producir su insolvencia. Pero hay que tener en cuenta que esos agujeros pueden ser de naturaleza muy variada. Así, muchas dictaduras y gobiernos militares de los años setenta y ochenta endeudaron a sus países, con la connivencia de los grandes bancos internacionales, con préstamos que en ocasiones ni siquiera llegaron a ellos sino que se utilizaron fuera del país para negocios corruptos. Otras veces los utilizaron en obras completamente inútiles o directamente para enriquecer a los grandes empresarios y banqueros.
En el reciente caso de Irlanda, la necesidad perentoria de “ayuda” se debe a que hay que cubrir las pérdidas multimillonarias del sector bancario. Y una parte importante de la deuda pública griega que ha sido “rescatada” recientemente se originó para comprar armamento a Francia o Alemania.

Cuando la acumulación de deuda a la que no se puede hacer frente es muy grande, los acreedores son los primeros interesados en que se produzca el “rescate” del país pues de esa manera se aseguran su reintegro. Y suelen ser ellos los que lo promueven. El dinero que llega con el “rescate” se dedica a saldar sus deudas y la nueva que se origina con las instituciones que rescatan la pagan los ciudadanos en su conjunto a lo largo del tiempo. Los “rescates” consisten, pues, en convertir deuda privada, que por lo general han generado y disfrutado los sectores más ricos, en deuda pública que pagarán principalmente las clases de rentas más bajas.
Pero la cosa no queda ahí. El “rescate” no se produce nunca como una dádiva sino a condición de que el país “rescatado” cumpla una serie de condiciones. La primera, que esta nueva deuda tenga siempre carácter preferente y, además, que se tomen las medidas de política económica y cambio estructural que convengan a quien “rescata”.

Gracias a ese procedimiento, la deuda externa que se originó en muchos países a lo largo de los años setenta y ochenta fue la antesala de la aplicación de las políticas neoliberales que promueven el Fondo Monetario Internacional y los grupos más poderosos del mundo que, para cerrar el círculo, son además los que se benefician del saldo de la deuda.

Pues bien en relación con la situación española habría que preguntarse si el “rescate” es necesario, es decir, si es que España es insolvente y no puede o no va a poder pagar su deuda, y qué efectos tendría.

La deuda española tiene dos componentes, la deuda pública y la privada. La primera es de unos 600.000 millones de euros pero en relación con el PIB es casi veinte puntos menor que la media europea. Se puede afirmar que es sostenible y que a poco que la economía crezca incluso moderadamente se puede ir amortizando sin problemas. Además, como todo el mundo sabe, ha crecido extraordinariamente en los últimos meses pero como consecuencia del impacto también extraordinario de la crisis. Si bien es un problema al que siempre hay que hacer frente, no tendría por qué generar una situación de insolvencia ni muchísimo menos. Los problemas que está provocando actualmente podrían aliviarse casi por completo si se recuperase la actividad económica aplicando las políticas adecuadas para ello, si se frenara la actividad de los especuladores y, con más seguridad aún, si hubiera una estrategia de apoyo por parte del Banco Central Europeo como expliqué en otro texto (El Banco Central Europeo frente a la deuda: se necesita algo más que comprar bonos).

Sin embargo, es cierto que podría plantear una grave problema si la actividad económica se sigue deteriorando como consecuencia de la aplicación de las políticas equivocadas que se vienen adoptando y si no se cambia de rumbo pronto hacia otra base de generación de actividad pues el modelo anterior es justamente el que provocó los problemas que sufrimos, si no encuentra financiadores a pesar de ser limitada en su cuantía o si se encarece en demasía, lo que suele ser el resultado de que se recurra al mercado en lugar de a los bancos centrales y de que se permita que los especuladores que lo controlan aprovechen la situación para provocar alzas en los tipos o para extorsionar a los gobiernos. Y también si alguna o varias de estas circunstancias, aunque se dieran en pequeña medida, coinciden al mismo tiempo en momentos en los que se concentre una cantidad más importante de ventas de títulos de la deuda (como va a ocurrir en los primeros meses de 2011).

La deuda privada española es mucho mayor que la pública. Las familias españolas deben aproximadamente un billón de euros a los bancos y las empresas algo más de 1,3 billones. Y, por otro lado, los bancos españoles tienen deudas, por su parte, tanto con el Banco Central Europeo (aunque fluctúa mucho, algo más de 60.000 millones de euros en estos momentos) como con otros bancos del resto del mundo, en una cantidad global muy difícil de cuantificar pero de cuya magnitud da idea el que tengan que amortizar unos 200.000 millones de euros en 2011 y 2012.
El problema se plantea lógicamente cuando toda esa deuda empieza a fallar, cuando la economía no genera suficientes ingresos y aumenta la morosidad como viene ocurriendo como consecuencia de la crisis, y es especialmente grave cuando el incumplimiento afecta a extranjeros y cuando, además, está concentrada en pocos acreedores, como en gran medida está ocurriendo con España.

Según el último informe del Banco Internacional de Pagos, España tiene una deuda de alrededor de un billón de dólares con bancos extranjeros, de la cual un 11% procede del sector público, un 25,7% de los bancos españoles, un 36% de empresas y el resto (26,6%) de operaciones con derivados que implican principalmente a la banca.

La cuestión, pues, está en dilucidar, por un lado, si los bancos españoles podrían absorber sin problemas la morosidad al alza y las pérdidas patrimoniales derivadas del estallido de la burbuja inmobiliaria porque estos bancos, a su vez, han financiado esa deuda con préstamos que han recibido de bancos extranjeros. Y, por otro lado, si los bancos extranjeros, y principalmente europeos, van a esperar a que todo vaya solucionándose o si van a tratar de garantizarse el pago de deuda mediante un “rescate”. Aquí, precisamente, radica el quid de la cuestión.
El incremento de la deuda privada española es el resultado de dos circunstancias coincidentes. Por un lado, los bancos de países con exceso de ahorro como los alemanes tuvieron un excedente muy grande en los últimos años y en lugar de dedicarlo a impulsar el desarrollo económico alemán y a favorecer el incremento de las rentas en aquel país, lo dedicaron a financiar a bancos de otros países, entre ellos los españoles. Por otro, para obtener esa financiación lo que hicieron los bancos españoles fue vender a los alemanes activos financieros vinculados al negocio inmobiliario (cédulas hipotecarias por ejemplo).

Cuando estalla la crisis eso produjo un hecho singular que a grandes rasgos es el siguiente. Gracias a las normas contables existentes, los bancos españoles podían seguir valorando los activos relativos al negocio inmobiliario al precio de adquisición (y no al más bajo que tienen cuando estalla la burbuja). Pero los bancos alemanes tienen su inversión en títulos secundarios (no la hipoteca original que tiene el banco español, sino el derivado de ella que han comprado para financiarlo) que han de valorar al precio actual de mercado.

Así, los bancos españoles han podido ocultar sus pérdidas verdaderas porque siguen contabilizando activos descapitalizados al valor anterior pero los alemanes sí las registran. Y la cuestión radica, por tanto, en saber si los bancos alemanes (en la mayor parte, aunque también el resto de los grandes acreedores de España) van a confiar en que se irá saliendo bien de la situación actual y así cobrando poco a poco si, por el contrario, prefieren asegurarse el cobro de su deuda “rescatando” a España antes de que ésta, si no mejora la situación económica o si se ve acosada por los especuladores y se ve obligada finalmente a declarar que no puede hacer frente a compromisos. Si esto último ocurriera sería fatal, porque el “default” de España arrastraría con él a los bancos europeos y quizá a otras economía. De ahí que muchos acreedores piensen que es mejor forzar el “rescate”.

Pero un “rescate” de España tiene graves inconvenientes. El mayor, que el dinero que habría que poner para llevarlo a cabo es mucho: se ha llegado a decir que incluso alrededor de 500.000 millones de euros, o incluso más, una cantidad que desestabilizaría a toda la zona euro no solo desde el punto de vista financiero o monetario, entre otras cosas, porque daría pie a que otros acreedores quisieran hacer lo mismo con la deuda de otros países…

Pero, por otro lado, la operación de “rescate” tendría para los grandes grupos de poder otras ventajas no solo financieras. Daría un extraordinario impulso a los bancos y justificaría un replanteamiento general de la estrategia europea en la líneas que al parecer desea, yo creo que muy equivocadamente, el gobierno y los grandes centros del poder económico alemanes. Además, el “rescate” iría acompañado de un programa de reformas de liberalización en España en la línea neoliberal que lógicamente sería proporcional al shock que provocaría la situación y a la inmensa cuantía del rescate, lo que daría satisfacción a los sectores que lo vienen reclamando desde hace tiempo.

De todo lo anterior se podrían deducir tres conclusiones fundamentales.

En primer lugar, que el “rescate” de España sería en realidad y como en otras ocasiones, el de sus acreedores y, en este caso, principalmente de los bancos alemanes y europeos, lo que da a entender que efectivamente éstos pueden estar altamente interesados en que se lleve a cabo. Y dado que el “rescate” justificaría la aplicación de medidas de liberalización excepcionales, podría aventurarse también que en él pueden estar igualmente interesados sectores nacionales que quieren “transformar” España en esta línea ya expresada al Rey por grandes empresarios y líderes de opinión.

En segundo lugar, que la economía española no es en estos momentos insolvente ni hay razones estructurales que aventuren que tenga que estar en esa situación (salvo que se sigan aplicando durante mucho más tiempo las equivocadas políticas de austeridad actuales y que se tarde en modificar las bases de nuestro modelo de crecimiento), de modo que su “rescate” solo podría ser consecuencia de un proceso provocado o inducido.

Tercero, que esa inducción del rescate podría venir por dos posibles vías. Una, la presión especulativa muy fuerte concentrada en algún momento, posiblemente a finales de enero o en febrero de 2011 cuando se negocie el gran volumen de emisiones de deuda inmediatamente posteriores. Otra, por una presión externa que fuerce a reconocer la situación patrimonial real de los bancos españoles hasta mostrarla como explosiva y de ahí se obligue a intervenir para actuar con ellos como con los irlandeses.

No sé si eso va a ser inevitable o no, o si las autoridades europeas ayudarán a evitar o a que se produzca el “rescate”. Pero tengo la impresión de que un gobierno solo dispuesto a cumplir con las demandas constantes de los acreedores y especuladores para tratar de generarles confianza, como hizo precisamente el irlandés, lejos de ahuyentar el peligro, lo va a atraer sin remisión. Y también la seguridad de que si la ciudadanía no influye en el proceso será la que finalmente pague, en cualquier escenario que se produzca, sus consecuencias.

martes, 14 de diciembre de 2010

GRECIA E IRLANDA HACIA EL TERCER MUNDISMO

Al igual que en la fábula de Sisifo los pueblos sometidos a la "locura" capitalista tendrán que padecer sufrimientos y esfuerzos improvos para poder sobrevivir a esta catástrofe económica del sistema depredador por antonomasia.


Frente a la crisis, Grecia e Irlanda han adoptado programas «de reforma» bajo la tutela conjunta del FMI, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE). Los programas son similares a los que se impusieron a los países del Tercer Mundo tras la crisis de la deuda externa de 1982.

Aunque la expresión no aparece como tal en el discurso y los documentos oficiales, se trata de programas de ajuste estructural (PAS) destinados a responder al problema del endeudamiento. Dichos programas de inspiración neoliberal cuyos efectos negativos en el Sur se han demostrado ampliamente, ahora se «imponen» a los países del Norte reflejando la dinámica de «tercermundización» del conjunto del planeta.

Debido a la grave situación económica se posibilita imponer el ajuste presentándolo como la única solución que podría permitir una salida de la crisis. Para Grecia e Irlanda, dos de los pequeños «cerditos» de Europa (PIGS), el ajuste se lleva a cabo con la asistencia y bajo el control del FMI, la Comisión Europea y el BCE. La presencia del FMI en el dispositivo europeo puede justificarse por la experiencia de la institución en materia de ajustes, en especial en los países del Sur, pero también para hacer el papel de chivo expiatorio frente a las críticas justificadas de los programas .

La lógica del ajuste

Oficialmente se trata de restablecer los grandes equilibrios macroeconómicos para recuperar el camino del crecimiento y desendeudarse progresivamente. Con respecto a Grecia: «Estimado señor Strauss-Kahn […] las políticas del Gobierno… están totalmente orientadas hacia la viabilidad de las finanzas públicas, la protección de la estabilidad del sistema financiero y el estímulo del crecimiento económico potencial y de la competitividad» . En realidad, para las finanzas internacionales, se trata de imponer una reducción drástica del consumo interno de «excedentes» liberados en el país, movilizar la parte que no se consume y exportarla sin trabas hacia las zonas sin ley (paraísos fiscales…). El aumento del volumen del «excedente» producido, generado por el crecimiento, no es verdaderamente una prioridad ya que sigue siendo problemático, incluso si se inscribe en la lógica depredadora coorganizada por el FMI. La consecución de los objetivos requiere un ajuste neoliberal.

El ajuste conforme al «consenso» de Washington

Los programas de ajuste se inspiran en el Consenso de Washington, del cual podemos recordar brevemente los diez mandamientos:

I. Disciplina presupuestaria: el déficit presupuestario debe mantenerse modesto porque un déficit excesivo genera inflación y fuga de capitales.

II. Reorientación del gasto público para una mayor eficacia.

III. Reforma fiscal: ampliar la base de la fiscalidad y moderar las tasas marginales.

IV. Liberalización financiera.

V. Adopción de una tasa de cambio competitiva.

VI. Liberalización del comercio.

VII. Eliminación de barreras a la entrada de los inversores extranjeros directos y refuerzo del atractivo del territorio nacional.

VIII. Privatización de las empresas públicas.

IX. Desregulación: suprimir las barreras a la entrada de nuevas empresas en el mercado nacional y eliminar cualquier obstáculo a la competencia.

X. Derechos de propiedad: promover y garantizar el derecho de propiedad .

Obviamente el contenido de los programas de ajuste puede sufrir ligeras adaptaciones en función de las particularidades del contexto nacional. Por ejemplo, en el caso de Irlanda y Grecia, a falta de la posibilidad de ajuste de la tasa de cambio, el programa contará con la «desinflación» competitiva.

Contenido de los programas

La lógica del ajuste implica liberar el máximo de recursos para garantizar el servicio de la deuda.

Se invita a rebajar drásticamente el gasto público, donde el grueso está constituido por la masa salarial de la función pública. Se reduce el personal al mismo tiempo que los gastos de los funcionarios así como los desembolsos vinculados a la protección social. La privatización de empresas y de algunos servicios públicos deberá, al mismo tiempo, generar recursos complementarios y suprimir los gastos en subvenciones. Paralelamente, la fiscalidad se revisa al alza de forma discrecional según la estrategia de los gobiernos que consiste en dividir para imponer. Las medidas a tomar forman parte de los condicionamientos exigidos por los proveedores de fondos para conceder los préstamos. La progresión hacia los objetivos es objeto de una evaluación regular.

El sometimiento a la tutela conjunta

El ajuste requiere un sometimiento a la tutela conjunta (FMI, Comisión Europea, BCE…) que engendra una pérdida de soberanía nacional. Los desembolsos trimestrales de la ayuda financiera están «sometidos a exámenes trimestrales de los condicionamientos mientras dura el acuerdo» (tres años renovables). «La liberación de los tramos se basará en el respeto de criterios cuantitativos de realización». En otras palabras, los tutores conjuntos vigilan la aplicación del ajuste neoliberal impuesto y pueden sancionar cualquier incumplimiento deteniendo los desembolsos. Sin embargo, para los ajustadores no es cuestión de asumir su responsabilidad en caso de un eventual fracaso de las políticas de ajuste

Librarse de toda responsabilidad en caso de fracaso

Por una parte nos presentan que, sin lugar a dudas, las políticas neoliberales son las más adecuadas. A propósito del programa de ajuste griego Dominique Strauss Kahn, director del FMI, y Olli Rehn, Comisario europeo, declaraban conjuntamente en mayo de 2010: «creemos que este programa es lo mejor que se puede hacer para devolver la economía al buen camino» . Oficialmente esas mismas personalidades apoyaron «firmemente el programa económico anunciado hoy [28 de noviembre de 2010] por Irlanda. Se trata de una respuesta enérgica […que] Irlanda necesita para dar una solución permanente de la crisis» . Por otra parte, el FMI sólo interviene a petición expresa de los gobiernos, que solicitan asistencia financiera por medio de una «carta de intención» en la cual exponen sus dificultades y proponen soluciones. Los gobiernos peticionarios se apropian de las reformas (ownership) ya que, oficialmente, el FMI no impone nada. Finalmente, como hicieron en el Tercer Mundo, si no se cumplen los objetivos los «ajustadores» siempre podrán argüir que el fracaso incumbe a los gobiernos de los países que no han aplicado plenamente las políticas prescritas, ya que los programas de ajuste han dado resultados positivos en «los países que los han aplicado eficazmente», tanto en lo que concierne al «crecimiento de la renta per cápita» como a la «reducción del porcentaje de su población que vive en la pobreza»

Pero, a largo plazo, el ajuste neoliberal está condenado al fracaso

El primer objetivo es el restablecimiento de la «confianza» de los mercados financieros para que los países puedan obtener efectivamente la financiación y en condiciones aceptables. Las agencias de calificación dictan su ley y el país en cuestión tiene que demostrar que multiplica los esfuerzos para dotarse de los medios para reembolsar su deuda. La reducción de la demanda originada por las políticas de austeridad impuestas tiene necesariamente un efecto «procíclico» que acentúa la depresión. Joseph Stiglitz denunció esta dinámica a propósito de la intervención del FMI, en 1997-1998, durante la crisis asiática.

El segundo objetivo es el restablecimiento de la competitividad con el fin de aumentar las exportaciones nacionales y liberar un excedente adecuado para reforzar la capacidad de garantizar el servicio de la deuda. Se trata, por medio de una mayor inserción en la globalización neoliberal, de intentar posponer los efectos de las crisis nacionales sobre el resto del mundo.

Durante un breve período este enfoque puede producir crecimiento, pero a costa de un empobrecimiento de las poblaciones víctimas de la competencia de países que practican el dumping (fiscal social, regulatorio, monetario…). En todos los casos el ajuste se hace «por abajo». Pero la experiencia demuestra que los «milagros» del ajuste neoliberal siempre son «espejismos». Por ejemplo, en África, Ghana ilustra claramente nuestro planteamiento.

Las lecciones de la experiencia del Tercer Mundo

Aunque la historia no se repite, la experiencia del tratamiento de la deuda de los países del Sur tras la crisis de 1982 puede permitirnos aclarar el futuro. Al principio nos presentan la crisis financiera como un problema temporal de liquidez, ya que los bancos necesitan ganar tiempo para intentar sanear sus balances reduciendo sus compromisos, liquidando sus créditos dudosos y reforzando sus fondos propios. Para hacerlo es imperativo mantener la ilusión de la solvencia de los países súper endeudados, principalmente por medio de previsiones muy optimistas sobre los resultados de las políticas de ajuste. «En este contexto, las soluciones propuestas […podrían resumirse] en el aplazamiento o ampliación de los vencimientos, la capitalización de los intereses (los intereses de demora se añaden al stock de la deuda)… así como la aportación de dinero nuevo para reembolsar ficticiamente la deuda. Esas soluciones [podrían ser] objeto de negociaciones en el marco del ‘Club de París’ y del ‘Club de Londres’ …La aportación de dinero nuevo… garantizada por el FMI y el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera debería permitir a los bancos… socializar sus costes transfiriendo indirectamente una parte de sus deudas a esas instituciones»

Ocultando el problema de la solvencia de los países endeudados y la necesidad de una acción sobre el stock de la deuda, esta primera fase de gestión del endeudamiento aumentará considerablemente el coste para los deudores, especialmente en términos de empobrecimiento de sus poblaciones. A continuación, una vez que los bancos comerciales salgan del atolladero, cabe pensar que se reconocerá «oficialmente la existencia de una crisis estructural de solvencia que necesitará una reducción del stock de la deuda»

En todos los casos, «en contrapartida del tratamiento de su deuda, los países ‘beneficiarios’» deberán proseguir «la aplicación de los programas de ajuste estructural según la ideología neoliberal del Consenso de Washington que supuestamente restaurará su capacidad de reembolso »

Para la anulación de la deuda

Desde el principio de la crisis financiera, la deuda pública ha conocido una evidente aceleración, justificada por la necesidad de «salvar» a los bancos. Ese salvamento beneficia, sobre todo, a una élite, pero hipoteca el futuro de las poblaciones que deberán pagar la mala gestión de las finanzas internacionales. En estas condiciones, a la manera del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM), se puede calificar esta deuda de odiosa y exigir su anulación. Esta medida deberá ir acompañada imperativamente de la recuperación de una forma de soberanía monetaria por medio del retorno a los movimientos directos de los bancos centrales de los Estados para evitar el desvío por parte de las finanzas internacionales que retienen, indebidamente, su diezmo de paso.