XXXI Marcha a Rota

martes, 14 de febrero de 2012

Nueva mmanifestación en el icono del despilfarro en Castellón


- En la mañana del sábado se produjo la segunda ocupación del aeropuerto fantasma de Castellón por parte de cerca de 4.000 trabajadores de los sectores de la educación y la sanidad pública. Esta vez el acto se enmarcó en el calendario conjunto de protestas elaborado por los cinco sindicatos mayoritarios de la Comunidad Valenciana (UGT, CCOO, Intersindical, CSI-F y FSES), en contra del decreto de recortes del gobierno valenciano que pretende desmantelar los servicios públicos. Con la puesta en marcha de las “rutas del despilfarro”, miles de trabajadores marcharon simultáneamente por diferentes itinerarios en las tres provincias valencianas. De este modo, en Alicante acudieron a la Ciudad de la Luz, en Benidorm se marchó hasta Terra Mítica, en Valencia hasta el circuito de Fórmula 1 y en Castellón, se llegó de nuevo hasta los accesos del aeropuerto. Todos estos lugares simbolizan la grandilocuencia en la que ha nadado la nomenklatura política valenciana, y la malversación del dinero de la clase trabajadora por delincuentes institucionalizados inmunes e impunes. Los primeros manifestantes llegados poco después de las diez de la mañana a las inmediaciones del aeropuerto, pudieron comprobar cómo a simple vista parecía haber menos fuerzas de seguridad en la zona que dos semanas antes, pese a esperarse mayor afluencia de gente. Sin embargo, las viejas técnicas que éstas utilizan para infiltrarse entre la multitud fueron prontamente interceptadas por algunos ciudadanos que no dudaron en retratar a cuatro muchachotes ataviados con pasamontañas y gafas oscuras que se apiñaban en grupo. Rápidamente el lugar se colapsó con la venida de autocares y coches particulares llegados de muchas localidades de la provincia. A partir del embotellamiento de los accesos al aeropuerto por el éxito de la convocatoria, la Guardia Civil bloqueó las entradas negando el paso a un gran número de manifestantes que no pudieron acceder al recinto. Ya que la zona del aparcamiento del aeropuerto ha estado cerrada con el objetivo de minimizar el número de asistentes, algunos de los cuales no dudaron en estacionar a varios kilómetros y llegar a pie hasta el lugar. Momento en el cual la gente decidió marchar desde la escultura emblemática del caciquismo más rancio (no olvidemos que el pretencioso autor se llegó a inspirar en el aura que desprende Carlos Fabra para inmortalizar sus rasgos sobre las cuatro caras de la misma), hasta la autovía con la intención de cortarla. En cuestión de minutos llegaron varios furgones de antidisturbios de los que se apearon en formación lineal varias docenas de policías con el objetivo de retener la marcha cívica.
Los manifestantes cortaron el tráfico, algunos se sentaron sobre el asfalto, mientras la multitud lanzaba consignas espontáneas, otros se acercaban hasta los policías para gritarles cuánto había costado el aeropuerto y lo que les iban a descontar de sus propias nóminas para costearlo, y algún que otro Guardia Civil aplaudía mientras asentía con la cabeza. Algunos viajeros del tráfico retenido quisieron acceder hasta la multitud para sumarse a ella, pero la Benemérita lo impidió en todo momento. Tras la ocupación pacífica de la autovía los manifestantes acabaron aplaudiendo a los ocupantes de los numerosos automóviles que pacientes y comprensivos habían aguardado retenidos en la carretera. 

OTRA HUMANIDAD ES NECESARIA

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