
La
empresa de ingeniería canadiense SNC-Lavalin anunció el jueves la
expulsión de dos de sus empleados de alto nivel, sospechosos de haber
participado en un fracasado intento de ingreso clandestino a México de
Saadi Gadafi, hijo del extinto líder libio Muamar Gadafi.
El
vicepresidente ejecutivo, Riadh Ben Aisa, y el vicepresidente de
finanzas, Stéphane Roy, los dos de la división de construcción de la
empresa canadiense, son los funcionarios destituidos.
El
gigante canadiense que durante el mandato del exdictador libio obtuvo
inmensos contratos para construir en Libia, indicó que sus trabajadores
“deben respetar sus códigos éticos y su conducta en los negocios",
informa AFP.
Roy
está bajo sospecha por su presencia en México, cuando el pasado
noviembre arrestaron a cuatro personas que intentaban introducir al país
suramericano al hijo del asesinado líder libio a través de una falsa
identidad.
El
grupo canadiense confirmó que Roy se encontraba con la mexicana
Gabriela Dàvila Huerta cuando en noviembre la arrestaron por presunta
complicación con el ingreso de de Saadi Gadafi a México.
En
2011, el servicio de Inteligencia mexicano, en una operación denominada
ʹHuéspedʹ, arrestó a dos mexicanos, una canadiense y un danés por
llevar a cabo el plan que consistía en darles identidades falsas al
hijo de Gadafi y a su familia como mexicanos para que ingresen al país
azteca.
OTRA HUMANIDAD ES NECESARIA
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