XXXI Marcha a Rota

domingo, 18 de diciembre de 2011

LA CASA REAL ESTABA ENTERADA DE TODAS LAS CORRUPTELAS DE URDANGARIN DESDE, AL MENOS, EL 2007


Según publican diversos medios burgueses, la Casa Real sabían de las actividades fraudulentas de Urdangarín desde, al menos, el año 2007. Así lo demuestra que el propio Juan Carlos de Borbón tratase de "poner orden" en las actividades del yerno.

Andreu Manresa/El País



La Casa del Rey contactó en 2007 con el bufete de abogados catalán Bergós para “poner en orden” las actividades de Iñaki Urdangarin, que para entonces facturaba varios millones de euros a Administraciones públicas con sus empresas privadas y con el instituto sin ánimo de lucro que presidía. Un juzgado de Palma investiga desde agosto pasado a Urdangarin en relación con una supuesta malversación de caudales públicos y fraude a la Administración.

La Corona pidió al bufete de abogados que estudiara la situación de las actividades del duque y los juristas recomendaron la posibilidad de englobarlas bajo la cobertura de una fundación, al igual que el resto de los miembros de la familia real, según fuentes de la investigación.

La iniciativa de la Casa del Rey surgió como consecuencia de las primeras preguntas que la oposición al Gobierno de Jaume Matas formuló en el Parlamento balear a cuenta de los eventos que organizaba Urdangarin para esa comunidad autónoma.

El duque de Palma logró dos contratos por 2,3 millones de euros para organizar congresos sobre turismo y deporte en las islas. Lo hizo como presidente de Nóos, un instituto sin ánimo de lucro que desviaba el dinero público conseguido del Gobierno balear hacia empresas privadas con ánimo de lucro propiedad del propio Urdangarin.

El yerno del Rey abandonó el instituto Nóos en junio de 2006. Su esposa, la infanta Cristina, también formaba parte de la junta directiva como vocal, puesto que dejó en la misma fecha. Solo unos meses después, la Casa del Rey intentó poner en orden todo el conglomerado empresarial creado por Urdangarin, que dejó de visitar instituciones para lograr contratos.

Ana Romero/El Mundo



La Casa del Rey obligó a Iñaki Urdangarin a salir del Instituto Nóoscuando el asesor legal de Zarzuela descubrió que su actividad era lucrativa, según han revelado fuentes oficiales a EL MUNDO.es

Además, le desaconsejó que creara una fundación a pesar de que el equipo legal del duque de Palma quería hacerlo.

El asesor legal externo de la Casa viajó a Barcelona en la primavera de 2006 para conocer de cerca la situación del Instituto Nóos y, después de comprobar que sus actividades no eran conformes a sus fines fundacionales, aconsejó a Urdangarin que se desvinculara de ella y quesaliera de España.

La Casa del Rey encargó a su asesor externo un informe sobre las actividades que podía desarrollar el Instituto Nóos al conocer lasinformaciones y preguntas formuladas en el Parlamento balearacerca de las operaciones realizadas por esa institución que presidía el duque de Palma.

Tras aceptar el consejo y abandonar Nóos en junio de 2006, el duque de Palma, junto a sus socios, inscribió en el registro una fundación para promover la cultura y el deporte, pero no llegó a operar como tal, porque el asesor de la Casa del Rey comprobó que su funcionamiento tampoco estaba planteado de forma adecuada.

El asesor había planteado la posibilidad de una fundación como alternativa adecuada para las actividades de promoción de la cultura y el deporte, una fundación que contara con un patronato de prestigio internacional y cumpliera todos los requisitos acordes con ese tipo de instituciones, informe Efe.

Sin embargo, la fundación que Urdangarin y sus socios inscribieron en el registro en 2007 no respondía a las características adecuadas y, al comprobarlo el asesor de la Casa, no llegó a funcionar como tal.

En ese punto, aconsejó al duque de Palma que optara por una actividad profesional por cuenta ajena fuera de España, algo que Urdangarin hizo en la primavera de 2009, cuando aceptó una oferta de la filial de Telefónica en Latinoamérica para trabajar en Estados Unidos.

Los duques de Palma viven desde entonces en Washington, donde Urdangarin -que era consejero de Telefónica Internacional desde junio de 2006- preside la Comisión de Asuntos Públicos de Telefónica Latinoamérica, mientras que la infanta Cristina continúa trabajando en la Fundación La Caixa, como hacía en España, ahora desde el puesto de directora de su Área Internacional.

Del silencio al distanciamiento

La Casa Real ha pasado en en este último mes a mostrar un evidente distanciamiento hacia el duque de Palma. Del "respetuoso silencio" con el proceso judicial a apartarle de la agenda oficial y a calificar su conducta como "no adecuada".

El escándalo se disparó el pasado 7 de noviembre. El mismo día en el que se registra la sede de Barcelona, el socio de Urdangarin, Diego Torres, imputado el pasado mes de junio por el caso Palma Arena, asegura ante la Fiscalía Anticorrupción de Baleares que Urdangarin, como presidente del Instituto Nóos, tomaba todas las decisiones durante su mandato. Es el pistoletazo de salida para una serie de comunicados, gestos y declaraciones que trazan el camino hacia la "indignación" que siente actualmente el duque, según su portavoz.

Y es que dos días después del primer registro, el 9 de noviembre, la Fiscalía Anticorrupción de Baleares atribuye a Iñaki Urdangarin una actividad encaminada a "apoderarse" de "fondos públicos" del Gobierno balear. Este mismo día, la Casa del Rey expresa su "respeto absoluto" por las decisiones judiciales; "no tiene nada especial que decir en este momento", añadía ese primer comunicado.

El viernes 11, el propio Urdangarin envía una nota a la agencia Efe en Washington. Es su primera manifestación pública y afirma que defenderá su "honorabilidad e inocencia" y defiende como "siempre correcta" su actuación profesional.

A las pocas horas, fuentes cercanas a la Casa del Rey insisten en la línea de respeto ante el procedimiento judicial pero ofrecen una cierta distancia respecto al marido de la infanta. "Es un ciudadano particular más", aseguran, "parece lógico que sea Urdangarin el que se ocupe del funcionamiento de su vida privada", comentaban a EL MUNDO. De la misma manera, el día 17 asegura que el secretario personal de las infantas, tesorero del instituto Nóos, actuaba "a título particular".

La Reina, en Washington

Las investigaciones siguen su curso y EL MUNDO publica varias informaciones que señalan, por ejemplo, que la Fiscalía acusará al duque de evadir dinero a paraísos fiscales. No hay ninguna reacción oficial ante estas informaciones pero sí una imagen: la de la Reina, que se deja fotografiar en la capital estadounidense junto a su hija y su yerno. Las fotos, reproducidas por la revista '¡Hola!', se interpretan como un espaldarazo al duque de Palma.

El mismo día, además, la Casa Real sale al paso para acabar con el rumor acerca de las supuestas pretensiones del Rey para limitar la Familia Real y reducir las agendas de las infantas. Para evitar asociaciones fáciles, en el comunicado también se deja claro que esa hipotética decisión en nada tendría que ver con el proceso judicial que afecta a Iñaki Urdangarin.

El 11 de diciembre, Zarzuela decide tomar distancia. El jefe de la Casa Real, Rafael Spottorno, calificó de "no ejemplar" la conducta del yerno del Rey, al tiempo que 'oficializa' su ausencia en los actos de la Familia Real -el último fue el 12 de octubre- hasta que se aclare su futuro judicial. No queda claro el futuro de la agenda de la infanta Cristina: "Ella tiene otra dimensión en este terreno", dijo Spottorno.

La última palabra, de momento, la ha pronunciado Iñaki Urdangarin aunque, esta vez, en boca de su abogado y portavoz, Mario Pascual Vives. El letrado asegura que su cliente está "preocupado y apesadumbrado, y quizás también, por qué no decir, indignado".

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