
Democracia...Pero falsa...
La falta de información y el enorme vacío legal dificulta enormemente la inminente recogida de firmas que tendrán que realizar las fuerzas extraparlamentarias.
Un articulo de Raúl Baelo
Un nuevo ejemplo de la democracia en la que vivimos. En base a la Ley Orgánica de Régimen Electoral General, más conocida como LOREG o simplemente Ley Electoral, todos los partidos que en el 2008 no hayan conseguido escaño alguno, tendrán que conseguir el 0,1% del censo electoral dentro de la circunscripción donde quieran presentarse.
Como simple resumen de ello, los partidos sin representación parlamentaria en los anteriores comicios, deberán avalar su candidatura con 35.000 firmas únicamente en 20 días, ya que se establece dicho plazo desde la publicación del BOE con fin de la convocatoria de dichas elecciones. Además tal tarea se antoja especialmente complicada si tenemos en cuenta que cada elector únicamente podrá avalar una candidatura, lo que hace para muchos partidos imposible presentarse a las elecciones.
Estas informaciones hacen que muchos se sientan directamente atacados por el sistema, sintiéndose humillados por los que hacen las reglas del juego. Partidos como Equo o Izquierda Anticapitalista (IA), ya han comenzado a movilizarse en contra de esta reforma, con el apoyo de partidos políticos mucho más minoritarios que se ven en una situación similar. Todos creen que tal medida es un insulto a la presumible democracia en la que decimos vivir, que de ninguna manera podemos consentir. Denunciando además la falta de información sobre las características de dicha recogida de firmas, desconociendo la documentación necesaria para ello así como el proceso que deben llevar a cabo. Como de costumbre, la ley ampara al poderoso y limita al humilde.
Pero no sólo afecta tal medida a los partidos políticos, los electores que no se sientan identificados con los 12 partidos políticos que consiguieron escaño en el 2008 (contando únicamente con 10 candidaturas), verán enormemente reducidas sus posibilidades de voto. Son casi 800.000 personas las que se encuentran en esta situación, sumando los indecisos que seguro incrementarían en estos casi 4 años, y los numerosos despechados por el bipartito capitalista (PP$OE). Por ello no es exagerado considerar una reforma tan impopular un ataque a la libertad y derechos de las personas. Para muchos, el neoliberalismo avanza en Occidente a pasos agigantados. El último caso lo podemos encontrar en la reforma de la Constitución que tanto revuelo está causando entre la población por la decisión de poner un techo al déficit público.
Faltan menos de 3 meses para tan esperadas elecciones, y es importante comenzar a mover ficha para que no todo siga como hasta ahora. A los lectores que se sientan atacados por tan dictatorial medida, se les recomienda la posibilidad de preavalar la candidatura pertinente antes de apoyarla definitivamente el 1 de noviembre. Lo podrán hacer en yoavalo.org, poniéndose en contacto con el afectado elector en tal fecha.
El 5% de la población española integrada en el censo electoral ha elegido otras opciones. ¿Por qué desde los grandes partidos quieren reducir las opciones a voto? ¿Tienen miedo a un posible castigo por su nefasta gestión? Algunos partidos ya han pensado en acudir a los tribunales para impugnar tal medida, y para muchos, dicha decisión no estaría desencaminada del proceso a seguir.
No podemos ni debemos permitir una burla tan bochornosa del término acuñado por los neoliberalistas como democracia, todo es un cuento para niños. Pero la sociedad española es vaga y no está preparada para un cambio, por lo que se presupone la dificultad de un cambio real en la política española.
También existe la opción que propone Raúl Camargo de Izquierda Anticapitalista, que argumenta que "podemos optar por la desobediencia: reunir las firmas sin los requisitos que exigen por ser desmesurados". Por otra parte, los más activos optan por otro tipo de desobediencia civil, más acorde con la propuesta por Thoreau.
La falta de información y el enorme vacío legal dificulta enormemente la inminente recogida de firmas que tendrán que realizar las fuerzas extraparlamentarias.
Un articulo de Raúl Baelo
Un nuevo ejemplo de la democracia en la que vivimos. En base a la Ley Orgánica de Régimen Electoral General, más conocida como LOREG o simplemente Ley Electoral, todos los partidos que en el 2008 no hayan conseguido escaño alguno, tendrán que conseguir el 0,1% del censo electoral dentro de la circunscripción donde quieran presentarse.
Como simple resumen de ello, los partidos sin representación parlamentaria en los anteriores comicios, deberán avalar su candidatura con 35.000 firmas únicamente en 20 días, ya que se establece dicho plazo desde la publicación del BOE con fin de la convocatoria de dichas elecciones. Además tal tarea se antoja especialmente complicada si tenemos en cuenta que cada elector únicamente podrá avalar una candidatura, lo que hace para muchos partidos imposible presentarse a las elecciones.
Estas informaciones hacen que muchos se sientan directamente atacados por el sistema, sintiéndose humillados por los que hacen las reglas del juego. Partidos como Equo o Izquierda Anticapitalista (IA), ya han comenzado a movilizarse en contra de esta reforma, con el apoyo de partidos políticos mucho más minoritarios que se ven en una situación similar. Todos creen que tal medida es un insulto a la presumible democracia en la que decimos vivir, que de ninguna manera podemos consentir. Denunciando además la falta de información sobre las características de dicha recogida de firmas, desconociendo la documentación necesaria para ello así como el proceso que deben llevar a cabo. Como de costumbre, la ley ampara al poderoso y limita al humilde.
Pero no sólo afecta tal medida a los partidos políticos, los electores que no se sientan identificados con los 12 partidos políticos que consiguieron escaño en el 2008 (contando únicamente con 10 candidaturas), verán enormemente reducidas sus posibilidades de voto. Son casi 800.000 personas las que se encuentran en esta situación, sumando los indecisos que seguro incrementarían en estos casi 4 años, y los numerosos despechados por el bipartito capitalista (PP$OE). Por ello no es exagerado considerar una reforma tan impopular un ataque a la libertad y derechos de las personas. Para muchos, el neoliberalismo avanza en Occidente a pasos agigantados. El último caso lo podemos encontrar en la reforma de la Constitución que tanto revuelo está causando entre la población por la decisión de poner un techo al déficit público.
Faltan menos de 3 meses para tan esperadas elecciones, y es importante comenzar a mover ficha para que no todo siga como hasta ahora. A los lectores que se sientan atacados por tan dictatorial medida, se les recomienda la posibilidad de preavalar la candidatura pertinente antes de apoyarla definitivamente el 1 de noviembre. Lo podrán hacer en yoavalo.org, poniéndose en contacto con el afectado elector en tal fecha.
El 5% de la población española integrada en el censo electoral ha elegido otras opciones. ¿Por qué desde los grandes partidos quieren reducir las opciones a voto? ¿Tienen miedo a un posible castigo por su nefasta gestión? Algunos partidos ya han pensado en acudir a los tribunales para impugnar tal medida, y para muchos, dicha decisión no estaría desencaminada del proceso a seguir.
No podemos ni debemos permitir una burla tan bochornosa del término acuñado por los neoliberalistas como democracia, todo es un cuento para niños. Pero la sociedad española es vaga y no está preparada para un cambio, por lo que se presupone la dificultad de un cambio real en la política española.
También existe la opción que propone Raúl Camargo de Izquierda Anticapitalista, que argumenta que "podemos optar por la desobediencia: reunir las firmas sin los requisitos que exigen por ser desmesurados". Por otra parte, los más activos optan por otro tipo de desobediencia civil, más acorde con la propuesta por Thoreau.
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