XXXI Marcha a Rota

jueves, 22 de abril de 2010

TRES FOTOS PARA RECORDAR A SAMARANCH.







¡Samaranch, vete¡, coreaban multitud de catalanes un día de abril de 1977 en la plaza de St. Jaume de Barcelona. El presidente de la Diputación Provincial de Barcelona escapó por una puerta trasera al amparo de sus guardias de seguridad.
En la vida de Samaranch se pueden considerar dos fases muy distintas. Sus primeros años vivió bajo el generalisimo Franco, con la Falange, en los años 50 se metio en negocios. En 1956 Samaranch entró como representante de Cataluña en el Consejo Nacional de Deportes. Fue el comienzo de una carrera ascendente.
Su mujer Maria Teresa, una buena amiga de la hija de Franco, Carmen, supo ayudarle. Esta cercanía a Franco jamás perjudicó la acrrera de Samaranch. Fue concejal de su ciudad natal, Barcelona, luego diputado en Madrid, para convertirse finalmente en delegado Nacional de educación Fisica y Deportes. El deportista Samaranch, que doblaba el espinazo ante Franco con placer, entró en 1966 en el COI (Comité Olimpico Internacional), donde rapidamente ascendio a jefe de protocolo. En 1975 murio su gran avalista y amigo, Franco, del que Samaranch siempre se declaró "seguidor acerrimo".
Con el inicio de la transición el mundo de Samaranch comenzó a oler a polilla por lo qye rapidamente cambio de un sistema dictatorial a otro. En Madrid, donde el principe heredero se convirtió en horas de franquista a demócrata de toda la vida, Samaranch siguió todavía teniendo amigos muy influyentes. En 1977 fue destinado a Moscú como embajador en la Unión Soviética y de Mongolia y se fue preparando para su desembarco en el Olimpo.
El 16 de Julio de 1980, poco antes de sus 60 cumpleaños e inmediatamente después de los boicoteados Juegos Olimpicos, consiguio ser nombrado séptimo presidente del COI (Comité Olimpico Internacional). Ya entonces, florecierón la presión, el tráfico de i nfluencias, las intrigas y los tejemanejes secretos. Ernest Lluch, el que fuera ministro de sanidad, calificó a Samaranch como el "mayor camaleón. Hombre que se acomoda a todo". Samaranch llevó a cabo una detacable transformación: De portador de camisa azul de la Falange a apóstol de la moral, a mandamás supremo del mundo deportivo. De secretario de Estado con el fascismo a presidente del COI.
Por tres veces fue confirmado en el puesto por la afamosa aclamación, cuando el decano de servicios del COI, entonces el gran duque Jean de Luxemburgo propuso a sus colegas ratificarlo a base de aplausos. Los amigos le tributarón un aplauso atronador. Nada extraño si se piensa que Samaranch personalmente había elegido a todos los miembros. Los Juegos Olimpicos empezarón a ser patrocinados por programas comerciales revolucionarios. Cobró sumas de miles de millones provenientes de patrocinadores y televisiones. Samaranch podía repartir favores y regalar puestos a funcionarios, donar dinero a federaciones de deportes y condecoraciones a políticos; otorgó los Juegos Olimpicos a Barcelona para, de ese modo, reconciliarse con los paisanos catalanes en 1992.
Hoy quizás veamos, leamos u oigamos en algunas televisiones, periódicos y radios, " las chaquetillas blancas, la camisa azul mahón, las boinas rojas, tiradas al fondo del armario, sustituidas por impecables trajes de alta costura, permutadas las esencias falangistas por aromas de tortilla campera, vestidas de pana marrón, ensalzando sin sonrojo al ex presidente del Comité Olimpico Internaciona(COI), Juan Antonio Samaranch", con motivo de su muerte.

2 comentarios:

  1. Reveladora información, muy a tener en cuenta para conocer las dos caras de una misma moneda, la de falsimedia y la "otra", difamada y devaluada pero más objetiva e imparcial, por supuesto para mi,a los hechos me remito.
    Gracias Orencio, exelente trabajo.

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  2. Muy buena noticia. En los últimos días hemos estado rindiendo homenaje a un falangista mientras otros sientan a Garzón en el banquillo de los acusados. Vergonzoso! Saludos Orencio.

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