XXXI Marcha a Rota

domingo, 7 de marzo de 2010

REPUDIO GENERALIZADO AL GOBIERNNO Y A LA CASTA POLÍTICA EN EE.UU.

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El Imperio dememcial.
Según estudios sociológicos recientes una abrumadora mayoria de ciudadanos en los EE.UU. desea expulsar a sus representantes federales electos en lo que es un amplio consenso no partidista, un mensaje que se puede resumir, con ecos argentinos de otros años, en un "¡que se vayan todos¡. El repudio público al gobierno de los Estados Unidos aún no se expresa en algo que pudiera llamarse "rebelión", tal vez porque en este "sistema bipartidista", no hay canales, ni un movimiento nacional por medio del cual poder expresar ese repudio. Más bien, entre los que tenian esperanzas se nutre el cinismo y la desmovilización, pero para algunos sectores de derecha, es una oportunidad dorada. No hay acciones militantes en la calle, pero si hay incidentes como el de un pilote suicida contra el edificio en Augustin, donde estaban los despachos regionales de la oficina federal de impuestos (Internat Revenue Service); el pilote, después de incendiar su casa, despegó con su avióneta para nunca más volver pero dejó una nota en la que detalla su ira contra el gobierno por rescatar a bancos y grandes empresas, y dejar en manos de la avaricia empresarial a los necesitados de servicios de salud. También hay explosiones electorales, como la derrota democráta en Massachusetts en la elección especial para sustituir al fallecido senador Edward Kennedy ante un republicano desconocido cuyo triunfo hizo temblar a la Casa Blanca y al Congreso, lo cual fue producto de una movilización de bases ultraconservadoras pero no necesariamente leales a los republicanos llamada el Tea Party que se manifesto a lo largo del país, y que descarriló la estrategia electoral de los democrátas.
Democrátas y Republicanos repoblados.
Las encuestas registran indices sin precedentes de repudio contra la cúpula política; una reciente encuesta de la CBS News/ New York Time indica que tres cuartas partes desaprueban al congreso en general, y menos de uno de cada diez encuestados cree que su legislador federal ( de su ditrito o estado) merece ser reelecto. Según esa encuesta, y otras como la de la CNN, ambos partidos están reprobados, y la aprobación de la gestión de Obama está en sus indices más bajos desde que llegó a la Casa Blanca, y por otro lado cada día el Congreso da más razones para confirmar las sospechas populares. Continuan las disputas y divisiones no solo entre partidos, sino en cada uno de ellos en torno a salud, empleo y la regulación o no de Wall Street. Los escandalos y todo tipo de corrupciones se suceden continuamente. Por ejemplo, recientemente un solo legislador republicano provocón una demora en la entrega de beneficios de desempleo a millones de personas, y por otro lado uno de los legisladores democrátas más poderosos, Charles Rangel, investigado por violaciones de ética al aceptar viajes regalados de empresas al Caribe, afirmó primero que no renunciaría como presidente de un Comité, sólo para anunciar ,12 horas después, que pido licencia como presidente aunque todo el mundo sabe que nunca regresará al puesto. Mientras tanto, investigaciones legislativas sobre comportamientos corruptos de otros siete representantes fueron desechadas. Y como siempre, hay investigaciones y acusaciones de todo tipo de aventuras sexuales en los pasillos del poder.
Los políticos insisten en que todo lo que hacen es en nombre del pueblo. Por ahora la reprobación popular se manifiesta más visiblemente a través de la derecha, con movimientos de base exclusivamente blancos que perciben que alguien les está "robando" su país. esta vertiente asomó de manera explicita ante la candidatura de barack Obama y continua con él en la Casa Blanca con acusaciones de un complot "socialista" y si no, uno mulsumán. A la vez, esto se manifiesta en una creciente ola antimigrante. Sin embargo también tiene sus tonos "populistas", con furia contra los grandes bancos, Wall Street, las trasnacionales y el "gran gobierno".
Del lado progresita los reproches se intesifican pero aún no se manifiesta de manera masiva y explicita, ya que los democrátas tienen el control de ambas cámaras del Congreso y de la Casa Blanca y estas fuerzas coonsideran a ese partido como su única opción política. Los sindicalistas, ambientalistas, el movimiento contra la guerra, los defensores de los derechos gay, los latinos, los afroestadounidenses, los liberales de todo tipo apostaron todo con la elección de Obama y de los democrátas para el Congreso. En ninguna de las promesas electorales se han producido avances, por lo que en entrevistas con dirigentes, estrategas políticos y activistas de estos sectores, sin excepción, se expresa la desilusión y creciente ira contra Obama y los lideres de la cúpula política en Washington.
"Los republicanos estaban moribundos, aplastados hace un año", dice un representante político de izquierdas que, como casi todos, pidió no ser identificado para hablar más libremente " pero el liderazgo democráta los ha resucitado al no poder resolver nada de lo que habian prometido, lo cual es inexplicable". Un dirigente latino comentó que " todos ahora detestan al liderazgo democráta en el Congreso, y todos estamos desilusionados con Obama". Por supuesto esto provoca preocupación en Washington. El presidente lo ha reconocido al anunciar que era hora ya de aprobar una reforma de salud después de tantos meses de negociaciones ( aunque la versión está muy diluida de la propuesta original para intentar complacer a un sector republicano modelado, un sector democráta conservador y a los empresarios del sectro de la salud). " En juego está no solo nuestra habilidad para resolver este problema" afirmoó Obam recientemente.
Por el fracaso de la política democráta de demostrar que podian resolver los problemas más serios que enfrentan la mayoría de la población norteamericana-desempleo- costos de salud y educación- la perdida de millones de viviendas por no poder pagar la hipoteca- el aparente fracaso de promover una reforma migratoria integral y ni hablar de la crisis ambiental que continua con toda su virulecia-, algunos de los principales y más prestigiosos análistas de la política de los EE.UU. pronostican ya que los democrátas perderán su mayoría en la camara baja en las elecciones legislativas de noviembre, y no descartan que también suceda lo mismo en el Senado. pero para muchos lo más grave no es una derrota de los democrátas en sí, sino la sensación generalizada de que el gobierno ya no funciona para resolver los problemas nacionales..pero ningún tipo de gobierno.. Mirad a todos esos políticos..hablan y hablan pero no resuelven nada...Todos ellos obedecen solo a aquellos que pagan. Y obama, que nos prometió algo diferente, resulta que es igual que todos ellos. Se trabaja cada vez más, cada vez es todo más dificil para mantener una familia y la esperanza de Obama, que prometió un cambio en el país y a nivel global ,cada vez esta más claro que fue una gran mentira. Estos comentarios están por todo el país...sólo falta decir que se vayan todos y ponerse a la obra para conseguirlo....Es exactamente la misma sensación que cada vez está más difundida en España y en Europa. ¡Hay que organizarse para llevarlo a cabo.

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