En Marzo se ha celebrado el DIA DE LA MUJER. Pero cada día y desde tiempos inmemoriales, la mujer debe librar la misma batalla.
Con este breve reportaje, muy generalizado, casi alegórico, queremos resaltar el rol de la mujer en la historia. Ha sido siempre una lucha contra actitudes misógenas de la humanidad, a la que hoy en día y de forma más sutil todavia estamos enfrentadas. Creo que, el entendimiento y el apoyo del hombre hacia comportamientos más humanistas, mas equilibrados y más racionales, sería fundamental, para liberar a la humanidad de esta violenta lacra, contra más del 50% de sus componentes.
Las mujeres no queremos venganza. QUEREMOS JUSTICIA.
Y TODO EMPEZO POR EL SEXO:
El texto de Génesis 3:7 muestra la conciencia de la desnudez como evidencia de la comisión del pecado original, interpretaciones antropológicas o psicoanalíticas del texto bíblico sostienen que el pecado de Adán y Eva es una alegoría del acto sexual.
Algunas épocas de diversas civilizaciones han sido más misóginas que otras; pero la raíz de la misoginia moderna es doble; por un lado, griega, a través de mitos como el de Pandora y de monstruos femeninos altamente simbólicos como las Sirenas, las Arpías, Escila y Caribdis o la Esfinge, o de filósofos como Aristóteles, quien escribió que las mujeres eran biológicamente inferiores al varón, y, por otro lado, la tradición semítica contenida en la Biblia, que consideró a las mujeres inferiores al varón a causa del pecado original de Eva y por castigo divino:
A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti. Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.
Génesis 3:16-17, versión Reina-Valera (1960)
La misoginia está relacionada con el pesimismo y la misantropía filosófica, pues la aversión a las mujeres suele ser sólo un síntoma de un desprecio más general hacia todo lo humano, hacia la humanidad en general.
En el mundo hay 135 millones de mujeres a las que les han amputado lo más íntimo de su ser. Y la cifra va en progresión: dos millones de niñas sufren cada año la tortura física y mental que supone la mutilación del clítoris. La infibulación o ablación aún se practica en 28 países; una práctica salvaje que provoca gravísimas infecciones a sus víctimas y les impide vivir su derecho natural a la sexualidad.
Podemos diferenciar 3 formas basicas de intervencion:
1."Circuncision SUNNA", escision del prepucio clitoral y de la punta del clitorix.
2."Escision Clitoridectomia", extirpacion del clitoris y parte o todos los labios.
3."infibulacion", o "circuncision
La mujer en el Medievo. La frase misma evoca inmediatamente en la mente de cada cual una serie de imágenes más o menos variadas pero que, en su conjunto, se resumen en lo siguiente: el Medievo es la gran época oscura y medio bárbara, de opresión de los «menudos» por un puñado de feudales, de los hombres por la Iglesia y de las mujeres por todos. En seguida se mencionan, conjuntamente, el cinturón de castidad, el «derecho de pernada», la persecución de las brujas y el famoso «concilio» del año 585, en el cual se llegó incluso a discutir -entre hombres- si la mujer poseía o no alma.
L a investigación sobre la Historia de las mujeres en la Edad Media está permitiendo que vuelvan a la luz escritoras, místicas, médicas, comadronas… mujeres poderosas que influyeron notablemente en la política de sus estados o que contribuyeron a mediar para la paz. Todo un mundo que ha permanecido velado, y que paulatinamente se reconstruye evidenciando otra realidad mucho mas rica, cierta y humana.
Acercarse a época renacentista es vislumbrar, desde un primer momento, un problema de género principalmente, un problema de imagen genérica sexual. Arquetípica, la imagen femenina dentro de los textos renacentistas tiene un rol pasivo en comparación a la exaltación masculina dentro de la literatura épica, por ejemplo. Para explicarse esta singular transposición genérica, es necesario recurrir a elementos contextuales culturales, al imaginario y a la propias voces de esas mujeres, hermanas antiguas de las que nos rodeamos hoy. La imagen femenina se vio condicionada por el discurso clerical, es decir, el discurso masculino de quienes detentaban el poder de la palabra, de la cultura y de la tradición. Diabólico por esencia, el género femenino no tuvo oportunidad de reconocerse como un auténtico otro; siempre, y en grados diferentes según regiones y épocas, dependió del universo masculino para justificar su existencia.
Pensar de manera diferente y ser además mujer en la época de los Austrias, era un "crimen" que podía llegar a pagarse con la muerte. Europa perseguía a "las brujas" de forma despiadada. El Santo Oficio Español, instrumento de unidad política, racial y religiosa del recién creado estado español, persiguió y encarceló a miles de mujeres a lo largo de sus más de tres siglos de existencia. Las "librepensadoras", mujeres inteligentes con ideas y criterios propios que trataban de no doblegarse a la opresión masculina, por un lado, y por otro, mujeres de edad avanzada, solteras ó viudas, desprotegidas y vulnerables, fueron especialmente perseguidas, estigmatizadas, sometidas a grandes torturas y quemadas en las "sagradas hogueras".
La erradicación de la violencia contra las mujeres se ha convertido, actualmente, en un verdadero reto en todo el mundo. Pero no se trata de un fenómeno nuevo. A lo largo de la historia los malos tratos físicos y los asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o ex compañeros sentimentales han sido algunos de los eslabones de la cadena de postración a la que fueron sometidas las mujeres. El arco cronológico que abarca este hecho, se extiende desde la historia de la humanidad hasta la sociedad española del siglo XXI. En ese tiempo, la violencia ejercida por los hombres contra las mujeres ha chocado con resistencias diversas que han ido cambiando y readaptándose en cada momento en función de las circunstancias políticas, económicas, sociales, religiosas y culturales. Mujeres célebres y anónimas, ricas y pobres, sufrieron las consecuencias de un sistema patriarcal y misógino #al que a veces desafiaron# que ha sido rastreado en leyes y tratados jurídicos, en procesos criminales o de divorcio, o en obras literarias, correspondencia y escritos autobiográficos. Hay que definir las causas de la violencia contra las mujeres en la historia y perfilar qué parte de responsabilidad han tenido y siguen teniendo los ámbitos de poder y la sociedad en general en esos hechos, sin perder de vista cómo han vivido las mujeres esas situaciones y qué reacciones y rebeldías han generado, y seguirán generando.
Las mujeres, protagonistas de nuestra propia lucha, hemos tenido que rasguñar nuestra historia hasta debajo de las piedras, porque nos han negado más de tres veces -un millón-. Hemos ido conociendo nombres de feministas tercas que han quedado en la memoria por su fuerte activismo, pero también porque la Historia del Hombre, a menudo intenta mostrarnos que la rebeldía es sólo para elegidas. Así, muchas hemos sentido que somos una más -del montón-, y que entonces organizarse con otras es sólo para las más brillantes. O sea, la Historia del Hombre ha sido una vía más de desmovilización del feminismo.
La imputación –bastante xenofóbica- de nuestros propios compañeros, de vida, de trabajo, de movimientos sociales de izquierda, tambien trata de demostrar, a veces de forma costumbrista e inconsciente, que nuestra lucha es inocua. Es decir, nosotras las mujeres seríamos incapaces de pensar y actuar social, cultural y políticamente independiente de los hombres… Solo bajo su control y vigilancia adquirimos identidad.....Aunque muchas veces, somos inspiracion e imitan patrones de nuestro ejemplar coraje.
La lucha de la mujer es occidental y blanca, sí, y también afro, y también mestiza, y también china, y también chicana, india y árabe… Porque donde hay mujeres y mientras exista el patriarcado, habrá feministas.
El feminismo también es burgués, sí, y liberal y comunista. Hay además un feminismo radical, uno socialista, uno anticlerical, anarquista, autónomo, casero, provincial, continental, mundial. El feminismo en su historia ha tenido y tiene diversas expresiones y corrientes que comparten la denuncia contra el patriarcado y la intención y la lucha por modificarlo.
Yo, como mujer, tambien estoy en ello. ¿Me quemarán en la hoguera?......
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