XXXI Marcha a Rota

miércoles, 20 de enero de 2010

NUESTRA JUSTICIA

Ultimamente vemos como los casos de corrupción política en nuestro país son de lo más frecuentes, aunque desde hace semanas los medios de comunicación intentan entretenernos con otros espectáculos.Por ello me gustaría hacer referencia al número de jueces y fiscales que se han pasado a la actividad privada en los últimos años. Ejemplo más claro lo encontramos en el caso Gürtel donde seis de los imputados son defendidos por abogados que hasta hace poco eran jueces y fiscales de la Audiencia Nacional. Lo mismo sucede con los imputados en la operación Malaya donde alguno de los abogados defensores también habían sido miembros de la Audiencia Nacional. Igual suerte corre el constructor Francisco Hernando, conocido como El Pocero al ser cliente de un ex-fiscal. Una decisión lícita que no deja indiferente a ninguno de nosotros.
Según cita el periódico EL PAÍS esta fuga al sector privado por parte de jueces y fiscales tiene una relevancia cualitativa. Algunas de estas fugas han sido más significativas por producirse en estos últimos años donde la corrupción política ha hecho mella en nuestro país.
La Ley Orgánica del Poder Judicial establece un sólo requisito para solicitar la excedencia voluntaria que es el de estar un mínimo de cinco años en la carrera judicial. ¿Creen que esto es ético? ¿Qué seriedad puede mostar la administración de jusiticia si los máximos representantes de ella pasan de un lado a otro del banquillo sin ningún problema?

Al no existir ningún código legal ni ético que limite esta práctica cada vez más extendidas algunos fiscales y magistrados, creo y desde mi punto de vista más honrados y respetuosos con su vocación, proponen que quienes se marchen de la carrera judicial no puedan llevar ni asesorar en ningún asunto vigente en el momento de salir de la fiscalía. Pero de momento esto no es lo que funciona y por ello se necesita una reforma en la administración de justicia que entre otras muchas cosas impida este tipo de prácticas que hacen que muchos jueguen con ventaja a la hora de ser juzgados.

2 comentarios:

  1. Conocimientos, amigos, favores, regalos, un círculo vicioso que con el elemento dinero adquiere la más esperpentica de las convinacioes.
    Dentro y fuera, a un lado u otro, público o privado.
    La reflexión es clara no se puede servir y Dios y al Diablo, creo que solo se puede hacer a uno mismo.

    Esto no solo se ciñe al ambito jurídico, tambien algunos politico compaginan (sin deber hacerlo) puestos administrativos en empresas privadas con las carteras de según que les toque, un ministerio u otra responsabilidad, haciendo que la defensa de unos intereses sean opuestos a los otros, al igual que en el ambito legal.

    ¿Público o privado, vicitima o verdugo, corazón o cartera, honestidad o avaricia?

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  2. Interesantisama información sobre el grado del egoismo personal, sobre todas las cosas, a que llegan tantos profesionales del ámbito judicial. Aunque la hayan aprobado para terminar sus estudios seguro que esos que tan facilmente se "cambian de chaqueta", con la profesionalidad, se olvidan por completo de asignaturas como la "Filosofía del derecho" donde se habla de que el derecho debe estar dedicado a servir a la justicia social. Para alguien como tú, Mª Jose, que siente esos principios debe ser todo ello, con seguridad, un triste espectaculo. Un saludo afectuoso.

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