Me gustaría compartir una reflexión con tod@s l@s lectores que nos visitan sobre la "mágica" Cabalgata de Reyes Magos, aquí en Jerez de la Frontera.
Como en años anteriores asisto a este evento festivo al que los niñ@s acuden con mucha espectación e ilusionados.Aunque albergue de antemano predisposición a no asistir a según que eventos o celebraciones, considero imperdonable el privar a mi hijo de lo que yo disfruté en mi infancia, tiempo habrá y consejos e intercambio de ideas entre nosotros en el futuro para que él decida en el futuro que quiere hacer y a donde quiere ir.

Dos cuestiones principales son las que me incitan o motivan a escribir estas lineas;
1-El acto en sí, por motivos de organización.
Me resulta molesto el que por segundo año consecutivo el parque Gonzalez Hontoria cerrara sus puertas, impidiendo a los ciudadanos el presenciar la salida de la Cabalgata, de Ifeca hacia la avd. Alvaro Domecq.
En ocasiones anteriores los asistentes podían adelantar tiempo, con los más pequeños de la casa, aprovechando el itinerario que se desarrolla en el interior del citado parque, evitando así que la tarde avance y las inclemencias climatológicas puedan hacer merma en los pequeños.
Los motivos los desconozco, pero en cualquier evento se habilitan los espacios necesarios aun con perjuicio de muchos ciudadanos que no las secundan se ven perjudicados por los mismos. La Feria, que durante una semana supone un esfuerzo de limpieza y mantenimiento continuo, es un claro ejemplo de utilización de este espacio que sin embargo para la Cabalgata está restringido.
Para mí es algo lamentable.
2-De la conducta de algunos.
En la imagen se pueden ver sin mucho problema 11 paraguas, que en este caso no sirvieron para cobijar de la lluvia, si no que se convirtieron (una vez más) en un instrumento de avaricia y desilusión de algunos niñ@s, los más pequeños que veían como sus esfuerzos por coger caramelos limpia y tradicionalmente era infructuosos.
Claro está que son niñ@s mayores los que utilizan los paraguas, también sus padres que son quienes sugerirán tales "artes de pesca". Una práctica que por tanto supone un acto de avaricia y de desigualdad, pues es privar a los demás de lo que pudieran recoger limpiamente.
Practicas incívicas y peor aún que atañe a los pequeños y que yo vería con muy buenos ojos la imposibilidad de realizarlas, pues podrá provocar en el futuro no solo utilizar esos paraguas "sombrilla" por su descomunal tamaño, si no autenticas y genuinas sombrillas tamaño familiar.
Aún a riesgo de parecer exagerado podría concluir diciendo que este asunto es un reflejo más de la mentalidad capitalista, del consumismo, de acumular y tener, poseer por poseer se necesite o no, aunque suponga en este caso acumular unos caramelos que no se llegan a consumir y finalmente son tirados a la basura.
Cierro el articulo diciendo lo sorprendente que me resultó ver en televisión y por casualidad, (aún en este evento familiar), a una persona de vinculación sindical, conocida de años y que por circunstancias ha llegado a formar parte de una ejecutiva, con una gran responsabilidad en la misma, a parte de ser delegado en su trabajo.
Esta persona, es un claro ejemplo de mal sindicalista, de llegar por unas circunstancias determinadas a ser elegido delegado en su trabajo, y posteriormente por otras circunstancias de mayor rango, entró a formar parte de la ejecutiva de esta fuerza sindical.
Sea como fuere, de los hechos acontecidos en el pasado, no voy a dar ningún dato, pero si aclaro que en el presente , no solo no defiende a los trabajadores de su empresa, no solo no los informa, si no que además no cumple con la gran responsabilidad que tiene declinada.Defiende las tesis de la empresa, no aparece por las molvilizaciones, ni un solo día, mañana, tarde o noche hemos coincidido en la lucha de la Fabrica de Botellas.
En todo el año solo hemos coincidido en una fecha clave, indispensable, de las demás ni una, y no soy persona de faltar a ninguna lucha.
No albergo animadversión, solo el deseo de que cumpla son sus cometidos, acuda donde debe y se utilicen los mecanismos sindicales para lo que se debe y en todas las ocasiones, se trabaje o no.
Ser proletario es un trabajo a jornada completa, no de pasar lista y de fotografía, si nosotros no estamos a la altura y donde debemos, excepto imposibilidad real, ¿quien lo hará?.
Sirva esta critica, no solo para esta persona, a la que he apreciado muchisimo y muchisimo tiempo, sirva para tod@s l@s que están en este caso. Que modifiquen su conducta o dejen paso a los que vayan a trabajar verdaderamente.
Por el bien de la clase obrera.
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