XXXI Marcha a Rota

lunes, 18 de enero de 2010

CHILE: HA VUELTO PINOCHET

Sebastian Piñera. "La Zorra cuidando el Gallinero".

CRONICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA.



Este domingo pasado se asistio en Chile al regreso de la derecha más recalcitrante, del neoliberalismo descarnado que ya tantas veces han sufrido los pueblos de Ámerica Latina. Pero nada hay de accidental en este regreso a tiempos trogloditas. Mucho han tenido que ver en éste proceso decadente-trasvestido de socialismo- las políticas económicas antipopulares y la represión de los movimientos sociales y de la nación mapuche llevada a cabo por la presidenta Michelle Bachelet y su partido de la "Concertación".



La Concertación de los partidos chilenos es una mezcolanza de ideologías diferentes, aunque todas de carácter socialdemocráta, que ha gobernado Chile durante veinte años, después de que Pinochet abandonara el poder. Todos sus gobiernos han realizado, durante este tiempo, una política "light", tibia, que ha supuesto, en realidad, continuar y profundizar las políticas del dictador demente, ratero y genocida de Pinochet. A lo largo de sus gobiernos muchos de sus ministros, como altos funcionarios de gobierno, fueron acusados de corrupción. Las políticas aplicadas han tenido un carácter neoliberal y de un capitalismo salvaje lo que ha hecho profundizar las enormes diferencias sociales existentes entre las capas más pobres y ricas de la sociedad chilena. Además de las políticas económicas se violarón los derechos del pueblo mapuche y se promulgarón leyes anti -pueblo, como la ley del trabajo, de salud, y de educación, las cuales han tenido como consecuencia la perdida de algunos de los derechos sociales existentes, continuandose además las privatizaciones y acabando con ello con lo poco público que quedaba en Chile.



Ante estas realidades el pueblo chileno, que había depositado enormes esperanzas en la "Concertación", se ha sentido profundamente defraudado y una mayoría ha decidido votar, en el día de ayer, por el representante del capitalismo salvaje, el empresario Sebastian Piñera. Por desgracia, tendrán que experimentar en sus propias carnes, en los cuatro años próximos, que en definitiva lo que han hecho con la elección dePiñera es poner "a la Zorra a cuidar del Gallinero".



El Bipartidismo Europeo. Los terribles años de la dictadura de Pinochet, así como la aplicación ferrea de la Constitución de 1980 (impuesta por Pinochet) han impedido políticamente que durante los años "posteriores" a Pinochet se haya podido desarrollar en Chile una izquierda anticapitalista fuera del marco de "lo politicamente correcto" ya que, a semejanza con nuestra ley electoral que de una forma absolutamente injusta y discriminatoría perjudica a los partidos a la izquierda del Bipartidismo PSOE-PP, también en el país andino la ley electoral está pensada para que los partidos que se oponen al Neoliberalismo Capitalista les sea esepcialmente dificil el tener representación parlamentaría. De ahí que en las circunstancias actuales.... en estas democracias del Bipartidismo engañoso....., si el pueblo se ha sentido defraudado por los resultados de la política de la Concertación depositen sus esperanzas en este "Pinochet sonriente", llamado Piñera, esperando que le serán solucionados, al menos, los problemas más acuciantes que tienen en su día a día.



La victoria de Piñera significa, en realidad, un enorme retroceso en un país que aún no ha culminado la transición de la dictadura Pinochetista. Con Piñera en el Palacio de la Moneda (en el mismo en el que fue asesinado Salvador allende por el ejercito golpista), la Constitución Pinochetista de 1980 continuará con seguridad vigente y no será reformada. El movimiento obrero seguirá sufriendo el Código del Trabajo de la época del dictador que dificulta el derecho a la huelga e impide la negociación de convenios colectivos; los casi 800 represores de la dictadura, actualmente procesados, tendrán garantias de impunidad; posiblemente sea privatizada la empresda pública del cobre (la gran riqueza del país):; el millón de chilenos que viven fuera del país seguirán sin tener el derecho a votar y la injusta y discriminatoria ley electoral no será reformada. Por otro lado los grandes capitales podrán seguir acumulando riquezas en uno de los países del mundo donde la brecha entre clases sociales es más acentuada.
Entre las incógnitas que abre el nuevo escenario está el futuro de la "Concertación", una coalición que aglutina desde democristianos, socialistas, liberales y radicales. El perdedor Frei, y otros dirigentes, asegurarón que la coalición permanecería unida. Pero para nadie es un secreto en Chile que esta unión de las últimas décadas ha sido sobre todo por el interes de conservar el poder, y las prebendas que ello conlleva, pero como ha demostrado la votación del domingo el hastío ante la Concertación ha podido más que la memoría de una dictadura en la que la derecha brindó su apoyo a Pinochet, secundó su proyecto político y económico e ignoró las gravisimas violaciones de los derechos humanos de la dictadura.
Una especial responsabilidad en el nuevo escenario que surgirá, con la llegada a la presidencia por parte de Piñera, corresponderá a las fuerzas de izquierda, al movimiento popular chileno. Ante el horizonte de cuatro años de gobierno de la derecha, la necesidad de una confluencia de todas aquellas fuerzas políticas que defienden una alternativa al neoliberalismo, que volverá a su mayor expresión a partir del 11 de marzo próximo, cuando Piñera jure su cargo, es más necesaría que nunca. Nosotros, desde aquí, se lo deseamos de todo corazón.









1 comentario:

  1. Un magnífico artículo sobre Chile. ¿Cómo es posible que después de 20 años de un gobierno de centro izquierda entre a gobernar un multimillonario empresario? Esperemos que dure poco en el poder. Saludos Orencio.

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